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martes, 3 de junio de 2014

Paciencia y Buen Humor

Para terminar esta trilogía de historias (y no es porque se hayan agotado sino porque las buenas historias salen de a tres jeje), voy a narrar la menos “divertida” de todas, pero que me enseñó algo muy importante en este proceso… y es que al final, hasta de lo malo se puede sacar algo bueno, pero eso depende de cada uno… 

Entré al hospital Rebagliati en noviembre del 2010 sin poder caminar. Con ayuda de unos contactos pude conseguir cama rápido y lograr que me internen (Los que han pasado por el seguro saben que es bien yuca conseguir cama el mismo día, a veces demora meses… ¿Terrible no? Pero cierto).

Una vez en cama, rápidamente los dolores de la pierna aumentaban y los efectos de las pastillas, disminuían. En pocos días pasé de los analgésicos comunes al tramal, y del tramal al tramadol… Estuve al borde de recibir morfina pero creo que no me pusieron porque no hay plata en el seguro para eso… pero si estaba apto para recibirla porque hacia los últimos días el dolor no me pasaba con nada… era insoportable… 

Así que en medio del dolor y la desesperación de la familia al ver que los días pasaban y no se avanzaban con los exámenes, empezaron los reclamos… mis papás moviendo contactos y hablando con los doctores día, tarde y noche… y nada… yo pidiendo por favor a las enfermeras que me trajeran algo para el dolor que no aguantaba… y nada… hasta que entre reclamo y reclamo una de las enfermeras me dijo: “Lo que pasa es que no hay suficientes remedios, tienes que esperar a que consigamos… PACIENCIA Y BUEN HUMOR”.

Imaginarán mi cara de “¿me estás jodiendo?”… ¿paciencia y buen humor? Se me cae la pierna de dolor ¿y tú me dices eso? Si me hubiese podido parar la agarraba a patadas jajaja. 

Todos hemos tenido un mal rato en donde hemos sentido mucho dolor… imagínense que están pidiendo algo para calmarlo y les digan: “No hay… paciencia y buen humor…”; es para agarrar a cachetadas con el pie a cualquiera… peor en la situación crítica en la que estaba, ya con sospechas que podía llegar a la amputación de la pierna… 

Pero no fue la única vez que me lo dijeron… a partir de eso momento se volvió el lema de la habitación “927” (http://kikin-rispa.blogspot.com/2010/12/el-paciente-del-927.html). No les miento que habré escuchado esa frase como 15 veces en poco más de 30 días. 

- “Doctor, ¿qué otros exámenes me tienen que hacer?” 
- “Estamos evaluando tu caso porque es bien complejo, pero ya debemos tener las órdenes pronto… paciencia y buen humor…”. 

- “Señorita, ¿cuándo me van a dar mi cita para la tomografía?” 
- “Tiene que esperar joven, eso demora un poco… paciencia y buen humor…”. 

- “Doctor, ¿ya están los resultados de mis exámenes?” 
- “Aún no, a veces se demoran, voy a bajar a ver si ya están… paciencia y buen humor…”. 

- “Señorita, me duele mucho la pierna, ¿me puede dar una pastilla más?” 
- “Huy hijo, no tenemos más, esas pastillas las racionan… vas a tener que esperar a que traigan más… paciencia y buen humor…”. 

- “Doctor, ¿ya hay fecha para la operación?” 
- “Estamos haciendo lo posible porque será rápido… paciencia y buen humor…”. 

Y así y así casi todos los días… ¿y saben qué? Al final de todo y luego de batallar tanto hasta el día en que por fin me operaron, no quedó otra alternativa que desarrollar PACIENCIA Y BUEN HUMOR para poder tolerar este largo trecho hasta que me dieron de alta con una patita menos. 

Hay momentos en la vida en que las cosas se ponen realmente  mal y por más que luchemos, por más que tengamos actitud y fe, por más que movamos cielo y tierra; a veces parece que no podemos avanzar más… ¿Qué hacemos entonces? ¿Dejarnos vencer? ¿Dejar de luchar? ¿Perder la fe? 

Pues para mí… ¡NO! Nada de eso es válido… Al final de todo y por más duro que haya sido aprenderlo, a veces en esos momentos efectivamente queda tener paciencia y buen humor, hacer de tripas corazón, aguantar un segundo más, pedirle a Dios fortaleza para soportar esa prueba tan dura a la que nos enfrentamos, y aceptar en cuerpo, mente y alma que lo que tienes que vivir es por algo, por algo más que en ese momento no entiendes, pero que es necesaria en tu vida, por más dolorosa que sea… y que al final vas a poder superar, porque todos podemos… muchas veces con actitud… otras veces con voluntad… pero unas tantas más con PACIENCIA Y BUEN HUMOR.



¡He dicho!


Señor menos mal me diste paciencia.- Porque si me dabas fuerza, agarraba a patada (en singular jajaja) a las enfermeras y doctores jajaja.

Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(3 de Junio del 2014)

domingo, 25 de mayo de 2014

La Patita Chocarrera

Otra de las historias de esta época “hardcore” que recordé… bueno, que ha venido a mi mente para contar, porque nunca desapareció, es sobre los “dolores fantasmas”.

“¡WTF!”, pensarán algunos que no tienen idea de lo que estoy hablando, salvo aquellas personas a las que les he contado o que por otros caminos de la vida, saben del tema.

Para ponerlo en palabras simples, los “dolores fantasmas” son aquellos que se sienten en un miembro amputado. ¿Se entendió? ¿No? Más sencillo… Absolutamente todas las sensaciones del cuerpo se registran en el cerebro a través de impulsos eléctricos que viajan por el sistema nervioso; al tener un miembro amputado, el cerebro sigue enviando órdenes a los miembros que alguna vez existieron y al no recibir una respuesta dentro de lo que era habitual, se producen sensaciones inexistentes, inclusive de dolor. 

¿Ahora sí? ¿Qué? ¿Tampoco? Cómo ti lo explicando… bueno, a veces siento que mi pica la rodilla derecha… y ya no hay pe… jajaja. No es broma… la “merfi”… tengo diferentes sensaciones de todo tipo en la pierna que ya no está: Siento como si tuviera adormecido el tobillo, como si me picara el dedo, como si me pasara corriente por los dedos, y cosas así.

Obviamente al principio fue muy raro… sabía que no estaba ahí pero sin embargo era como si estuviera, sobre todo las primeras semanas, pero poco a poco fueron bajando hasta que en unos meses se volvió algo esporádico… aunque es algo que nunca va a desaparecer.

El tiempo que toma en reducirse las sensaciones es relativo, depende mucho de la persona y sus actividades… y nuevamente, de su voluntad (creo yo). Yo nunca pasé por una etapa de “negación”, todo lo contrario, desde el momento que me dijeron que me tenían que operar me hice la idea de que era así y así tendría que aprender a vivir, así que de cierta manera le ordené a mi cerebro a que entendiera de que no tenía pierna y punto.

Recuerdo que en el INR un señor mucho mayor que yo, amputado nivel BK (Debajo de rodilla, por sus siglas en inglés), me contó que una noche se despertó con ganas de ir al baño… ajá… lo que piensan… a medio despertar se olvidó que era amputado y golpeó el muñón contra el suelo… Y eso señoras es más doloroso que un pellizco en los pezones… y eso señores, es más doloroso que una patada en los porongos… aparte de muy peligroso pues el muñón se vuelve una zona muy delicada y sensible.

Gracias a Dios (y a mi cerebrito jeje), nunca me ha pasado algo así. Además, luego de esta historia, siempre hago mi pilita antes de dormir jajaja. Pero en general, nunca me he “olvidado” que no tengo pierna así que todos mis movimientos ya están programados de esta forma… salvo en el sueño… 

¿Curioso no? Tengo casi 3 años y medio de amputado y me sobra una mano para contar las veces que en mis sueños me haya visto sin pierna. A lo mucho recuerdo algunas veces en que, durante el sueño, pienso: “Que raro… se supone que no tengo pierna derecha, pero ahora tengo las dos…”; y luego de esa reflexión los sueños siguen su rumbo en 2 patitas.

Es y seguirá siendo un misterio el cerebro humano y más aún el tema de los sueños… Pero parece que tengo un cerebro muy fuerte (o demasiado atrofiado jajaja) pues estos sueños no me alteran ni me ponen triste, tampoco me alegra, simplemente lo veo como algo curioso… ¿loco no?

Lo que no tiene nada de curioso es la parte fea de estos “dolores fantasmas”… cuando realmente vienen los dolores… una cosa son las sensaciones que he contado y otra totalmente distinto es el dolor que siento en algunas ocasiones… pocas menos mal… y por eso vuelvo a agradecer a mi cerebruto… porque son dolores fuertes, de todo tipo, como golpes, presiones, ardor… DOLOR de verdad… aunque no es de verdad… o sea, no tiene una causa física real, solo está en el cerebro… pero se siente como tal… “Pan con pollo”, ¿no? Bueno la idea es esa… 

Algunas personas me han visto durante esos episodios de dolor, ven mi cara de sufrimiento y piensan que algo me pasa, hasta se asustan porque a veces son muy fuertes… les explico lo que les he contado y lo entienden de cierta forma, y luego me hacen la pregunta que imagino tienen en la cabeza: “¿Y qué puedes hacer?”

Sencillo… NADA, toy cagao jajaja. Eso tampoco va a desaparecer, pero como digo, es algo poco frecuente, tal vez podría ser 1 vez cada 15 o hasta 30 días, y me siento dichoso no que no sea más seguido y solo dure unos segundos. Otros no la pasan tan bien como yo… Igual en el INR y en el Rebagliati, otras personas me contaban que no aguantaban los dolores, que eran terribles. Si quieren hacerse una idea, vean la película francesa “Amigos”, y verán ahí como una persona puede sufrir por los dolores fantasmas… y de paso aprender algo de esa película y de cómo hacer que una PCD se sienta como una PERSONA.




¡He dicho!


Vade retro satanás.- Alejemos a los espíritus chocarreros de mi patita con el poder de la mente, del espíritu… ¡y con el poder de una Pilsen Callao! jajaja 

Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(25 de Mayo del 2014)

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cada Año, Valió La Pena

No hace mucho vi en una serie de televisión que uno de los personajes contaba sobre una situación muy difícil que tenía que pasar, y otro personaje le respondía “… entonces habrá que hacer que valga la pena”. En ese momento recién me di cuenta que por “pena” se refería a una situación triste, dolorosa, sufrida, complicada, tormentosa… Por lo cual comprendí realmente que cuando se pasa por un momento así, lo único que puedes hacer al respecto es salir adelante, superarlo, reponerte; haciendo que “valga la pena” el haber pasado por eso.

Tal vez algunos la tenían clara y otros, como yo, no le habían prestado atención. El punto es que yo lo entendí y cobró valor al estar a puertas de mi tercer aniversario. No tiene que ver con relaciones de pareja ni tampoco con trabajo… para los que no sabían, exactamente un 7 de diciembre del 2010 entré a sala de operaciones para que lleven a cabo la cirugía que salvaría (y cambiaría) mi vida: la amputación de la pierna derecha nivel AK (Arriba de rodilla por sus siglas en inglés).  

Cuando cumplí el primer año dejé un mensaje por ese día (http://kikin-rispa.blogspot.com/2011/12/feliz-1er-aniversario.html), con un poco de nostalgia pero también con mucho optimismo. La verdad que el segundo año el día se pasó como cualquier otro, no sé por qué, ni me interesa saberlo, solo fue así. Este tercer año fue muy particular: Lo pasé subido en el escenario de uno de los programas televisivos más sintonizados del país… El Gran Show (http://www.youtube.com/watch?v=6sbXtAS1HmY).

No es que estuviera ahí arriba celebrando mi tercer aniversario sino que me invitaron a participar de este “reto”, bailando junto a otras PCD; como siempre dije que sí porque “Kike va”. Era una oportunidad más de demostrarle a la gente que “lo único que no tiene solución es la muerte… para todo lo demás siempre va a haber alguna forma de superar todas las barreras que se vayan presentando”. Y creo que a través de mi propia vida lo estoy demostrando… y estoy haciendo que valga la pena… 

Es mi propósito hacer que valga la pena esas 5 horas de operación, más 8 horas en cuidados intensivos, más 6 horas de un insufrible y desgarrador dolor que sentí al pasar los efectos de la anestesia, y que ni la morfina podía hacer que desaparezca sino hasta la mañana siguiente, en la cual, al lado de una amiga, empezaba a sentir alivio… tu mano, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena esos miles de soles recolectados por mis familiares y amigos para poder solventar los gastos que tendría que asumir tanto por mi tratamiento de quimio como para mi prótesis… cada sol, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena esos 5 meses de quimioterapia, meses en los cuales mi cuerpo se debilitaba, pero mi espíritu se fortalecía; recibiendo oraciones, pensamientos, visitas, regalos, abrazos, de familiares, amigos y hasta desconocidos… por esa buena vibra, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena esos 4 meses de rehabilitación en el INR para tener una primera prótesis (por más cagona que fuera) y haber pasado 18 meses de rehabilitación en el Rebagliati para una segunda prótesis, mejor que la anterior pero aún a muchos años luz de una prótesis biónica, que es la que necesito; todo para volver a andar sobre dos piernas… volver a caminar, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena esos 6 meses en que me reemplazaban para trabajar, tanto en la Católica, como en mi empresa de recursos humanos; sumado a esos otros 6 meses que me tomaron readaptarme al trabajo bajo mi nuevo estilo de vida como PCD… su apoyo incondicional, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena esos 12 meses siguientes en lo que fui aprendiendo a cómo sobrevivir en esta ciudad de mierda que no es inclusiva y que me mira por encima del hombro, si es que me mira, por tener discapacidad; y por aprender lo que es tener y perder una enamorada dentro de este proceso de adaptación y supervivencia… la enseñanza de la calle y del amor, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena estos últimos 12 meses de lucha constante por hacer que se respeten mis derechos y el de todas las PCD, porque somos seres humanos, porque estamos vivos y queremos vivir, vivir bien, con los demás; esa lucha me llevó a la radio, a la tele, y empezar a ser considerado un referente en el tema por la convicción que tengo de hacer lo correcto porque sé que puedo… hacerme respetar, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena estos 36 meses de penas y tristezas de las personas que me quieren y que, de distintas maneras, me han acompañado y apoyado durante todo este proceso; inclusive no hace mucho con algunas disculpas innecesarias por “no haber estado ahí”… cada lágrima, valió la pena.

Es mi propósito hacer que valga la pena estos 36 meses de penas y tristezas mías, porque yo también lloro, como hoy, pues a pesar de mi coraje, de mi lucha, de mi entrega, de mi convicción y de mi propósito de hacer de mi vida un ejemplo para los demás; hay momentos en que realmente, en el momento más honesto de mi afligido corazón les digo, que daría lo que fuera por no haber tenido que pasar por esta situación… levantarme cada día y seguir luchando, valió la pena.


¡He dicho! 


Más que valer la pena.- es una bendición recibir todos sus mensajes luego de la presentación en el Gran Show, esa es la energía que necesito para seguir en esta lucha interminable… de vivir.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(08 de Diciembre del 2013)

viernes, 24 de diciembre de 2010

El paciente del 927

Un mes en Rebagliati no se lo recomiendo a nadie. No voy a hacer una catarsis sobre el sistema de salud nacional porque todos sabemos como estamos, solo les diré que ni porque un personaje político en uno de los más altos cargos del país intervino para que me atiendan, ni por eso, se apuraron como se hubiese querido… En fin, esperemos que ahora que ESSALUD está en el ojo de la tormenta realmente mejore porque esa experiencia no es nada agradable y solo si tienes un poco de suerte realmente te curan de tus males a tiempo cuando son urgentes.



Bueno como dijo el pollito… vamos directo al grano… Una vez mas y como es costumbre mi caso fue raro y difícil de manejar, lucky me… luego de varias pruebas, análisis, reuniones, juntas médicas, consultas y todo lo posible; se llegó a una sola solución unánime: El 3er tumor que salió en la pierna era demasiado agresivo e invasivo y podía tener peores consecuencias y no quedó otra opción que cortar la pierna arriba de la rodilla. Irónico no? Yo mismo soy una de las personas más activas que conozco, siempre ando entre actividades, reuniones, deporte, salidas, juergas, baile, viajes, trabajos, etc. etc. y tengo muchos proyectos más en mente. Paradójicamente, hace año y medio que llevo una vida sana, comiendo sano y sin tomar licor (muy muy poco). Sin embargo el cáncer no cree en edades, condición social, ritmo de vida, que tan bueno o malo eres; solo ataca a cualquiera y agárrate porque es tan sutil como destructiva y puede pasar cualquier cosa.


¿Cuál fue mi respuesta? “Si se tiene que hacer, se tiene que hacer”. ¿Qué más podía decir? No por favor, déjenme el tumor pero no me corten la pierna? No tienen idea de lo mucho que sufrí en el hospital por el dolor a causa del tumor que crecía a diario y encima es cancerígeno, del tipo de los que los sacas, no importa que tan poco o tan mucho cortes, vuelve a crecer, entonces no es que tuviera muchas opciones. Era algo que se tenía que hacer para poder seguir viviendo… ¿La vida o la pierna? Creo que no necesito responder. Además, y muy por encima de eso, hay 2 cosas que ninguna operación me podrá quitar jamás: mi cerebro y mi corazón.


Mi cerebro me dijo: Eres lo suficientemente inteligente como para saber cómo afrontar esta difícil tarea que te toca, tu siempre has podido salir adelante por más difícil que son las pruebas y encima (y con un poco de conchudez) con buen ánimo. Siempre has tenido problemas (como todos) y para todo siempre has hallado soluciones… loco, esta vez te toco el 8 pero con roche, pero tu inteligencia normal superior (probado científicamente) te va a ayudar a que encuentres más de una salida, toma las cosas con calma y vamos por partes y cucharadas, una cosa a la vez, deja que los doctores hagan su parte, tu harás la tuya en su momento. Sabes que la tecnología ha avanzado y sabes que existen prótesis, lo has visto en la tele (y si lo dice la tele, es verdad!), entonces vas a poder continuar con tu vida, no al mismo ritmo, pero continuarás… además no dudo que en el camino vas a llevar al límite las prótesis tratando de hacer todo lo que se te antoje y con el tiempo le vas a dar vuelta al asunto, tu no te adaptarás a la prótesis sino que la prótesis tendrá que adaptarse a ti, quiera o no.


Mi corazón me dijo: cholo, la fuerza de tu cuerpo no sale de las horas de capoeira que practicas, viene de mi. Tu verdadera energía para hacer todo lo que haces nace del amor que yo te proveo y que ha venido a ti gracias a Dios y a todas las personas que te aman. No te preocupes, en mí encontrarás más energía que en el sol para que puedas lidiar con tu nueva tarea. Ama, siempre ama, a todos y a todo, por más dura y complicada que sea la prueba; amate a ti para empezar pues nadie da lo que no tiene, si no tienes amor a ti mismo (y por eso soy tan vanidoso) no vas a tener amor para dar a los demás. No dejes que un problema “técnico táctico” haga que bajemos las revoluciones de todo lo que le das al mundo, a tu familia y amigos, tu amor y alegría.


No viene al caso pensar en todas las cosas que no puedo hacer, ¿Qué gano atormentándome con eso? Al contrario, estoy pensando en las cosas que tengo, como estar vivo, sigo siendo yo, rodeado de tanta gente que me quiere y que me engríen como la cuchi!!! Recibo muchos correos, mensajes, llamadas, visitas, abrazos, besos y mucho más (jeje). Todo esto hace que mi actitud y ánimos estén arriba y ahí se van a quedar. Creo que por eso algunas personas me dicen que me admiran, soy un ejemplo, soy valiente, fuerte… la verdad no creo que sea para tanto, estoy tratando de hacer lo que debo hacer, si les sirvo de ejemplo en algo pues me siento por demás halagado. Normalmente uno piensa que sus problemas son los más feos del mundo hasta que se da cuenta que alguien está peor… porque habría de sentir que se me cae el mundo y que todo acabó si hay casos de gente que pasa por cosas peores y se levanta y sigue con su vida, sin ir muy lejos recuerden el caso de la niña Romina, tiene solo 4 añitos y está parapléjica en una cama, contra todo pronóstico salió del coma y se está recuperando de a pocos (Tiene un número de cuenta para ayuda en el Conti para los que quieran ayudar). ¿Entonces como yo puedo bajar los brazos y sentirme derrotado si aún me queda mucho por darle al mundo?


Las cosas serán más difíciles, sí… pero nada es imposible. Aún tengo que seguir tratamiento por ciertas consecuencias del tumor, y quién más sabe que más pueda pasar en los próximos meses pero si me pusieron esta prueba es porque saben que yo puedo superarla, y así será! No sientan pena, no se sientan mal, menos sientan pena por mí. Yo estoy bien, lo cual no quiere decir que no esté triste ni que por ratos me de la Magdalena… sería inhumano no sentirlo, pero mi fuerza, lo que conocen en mi, sigue intacto y eso nada ni nadie, nunca, lo va a cambiar.


Feliz Navidad para todos. Los amo y gracias por todo su apoyo.


PD Acuérdense que el motivo de la navidad es el niño Dios y que debemos hacer si quiera una pequeña oración, les pido que, así crean o no, lo hagan y que pidan por mi salud y fuerza para mi familia en estos momentos duros, se los agradeceré mucho.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(24 de diciembre del 2010)