lunes, 15 de abril de 2019

¿Cómo va la quimio?

Pues bueno, desde que lancé la noticia de que el cangrejo sigue jodiendo la paciencia (http://kikin-rispa.blogspot.com/2019/03/ya-dejame-en-paz_11.html), ya he pasado dos rondas de quimioterapia (QT). Cada ronda dura 5 días, de 6 horas cada uno, tiempo en el cual me infunden un coctel de ifosfamida y otro de etoposido. 

Imagínense, 30 horas a la semana, casi una jornada laboral (Y es el principal problema para poder trabajar). Luego hay una pausa de 2 semanas, y se repite. Por el momento, el plan es de 6 rondas, con lo cual estaré en tratamiento hasta julio. 

“Kikín, pero ¿qué sientes?”. Pues, más o menos, va así:

Día 1. Siento que me estafan jajaja. El primer día no siento nada de nada, lo cual me ha parecido muy raro, comparado con la QT que hice en Perú en el 2011 (https://kikin-rispa.blogspot.com/2011/05/capitulo-iii-tambien-vieneee.html), durante la cual, desde el primer día ya me iba sintiendo mal. 

Día 2. Me da la calocha jajaja (Solo para conocedores jajaja). Durante la infusión de cocteles, llega un momento en que mi linda carita (¡Linda dije!) se pone rojita jajaja. Pero es cosa de minutos, pero igual, me doy cuenta porque siento los calores jajaja.

Día 3. Entro a mis días difíciles jajaja. No es broma, siento que me pongo de mal humor, que todo me irrita, que pierdo la paciencia rápidamente. Empiezo a entender un poco los cambios hormonales femeninos jejeje. 

Día 4. Empiezan los síntomas de embarazo jajaja. Empiezo a tener ligeras náuseas y me siento ligeramente cansado. También empieza la pesadez estomacal (no sé cómo explicarlo bien), lo cual hace que hasta prefiera no caminar para no mover la panza y que no se moleste. 

Día 5. Tengo contracciones jajaja. En realidad es igual al día anterior solo que un poco más. Como que a mi estómago le cuesta trabajar más y me reclama, me hace bulla y hasta pone “dura la huelga” (O sea que me cuesta defecar y parece que estoy pariendo jajaja). 

Día 6 y 7. Ya parí jajaja. El malestar en general va bajando.

Semana 2. Me dan contracciones fantasmas jajaja. Esos días como que ya me siento bien pero por ratitos vuelve el malestar, en especial lo del estómago, que parece es el que lleva la peor parte del tratamiento. Suele pasar en las mañanas cuando voy al trono y cuando me da hambre, cuando suele ponerse pesadito, y por eso tengo que hacer las cosas en su momento para evitar esa sensación. 

Semana 3. La paz está conmigo jeje. Ya las cosas van regresando a la normalidad, y muy rara vez vuelve ese malestar pero mucho menos. Lo del cansancio se mantiene pero vamos, que es como que si la gente anda a 100 km/h, yo voy a 200 km/h, y en esos días como que bajo a 150 km/h jajaja. O sea, puedo hacer mis cosas como siempre, sólo que más pausado, por eso como han visto he seguido haciendo talleres en colegios y ya confirmado una conferencia el 7 de mayo, estén atentos.

Las dos rondas pasadas han sido muy similares así que espero las cuatro que faltan, sean así. Aunque hay que considerar que por dentro igual el cuerpo se va desgastando, bajan los glóbulos rojos y blancos, y por eso es importante que me alimente bien. Felizmente en eso ayuda que no pierdo en nada el apetito ni tampoco he perdido la sensación del gusto, como pasó la vez pasada; además que el doctor no me ha mandado dieta, ha dicho que puedo comer de todo, así que ya van un par de veces que me como mi pollito a la brasa con todas sus cremas y no pasa nada jajaja. 

Solo cabe añadir algunas cositas más, como por ejemplo, que tengo la nariz sensible y sangra un poco, mis dedos los veo un poco oscurecidos y resecos, y la inevitable caída del pelo y vellos. Esto último es lo que más me mortifica porque MCHQSR es de pelo en pecho y no me gusta están lampiño jajaja. 

Si todo esto les parece jodido y que igual hay mucho mérito en aguantarlo y llevarlo como lo llevo, pues déjenme decirles que si hubieran visto el proceso de la primera QT en Perú, me hacían un monumento. Esta QT no llega ni al 10% de lo que fue la anterior, por lo cual estoy muy tranquilo con el tratamiento, así que espero ustedes también. Las personas que me ven me dicen que no parece que me estuvieran haciendo nada, y casi casi así me siento, así que espero todo siga igual, hasta el final. 


¡He dicho! 


¿Cómo te ayudamos?- Rezando. Por otro lado, ya he comentado que más que preocuparte el tratamiento o el bicho, me preocupa el no poder trabajar, y me da mucha alegría ver cómo tanto gente me sigue apoyando en Lima, en Madrid y en otros lados del mundo a través de mi crowdfunding (https://www.gofundme.com/Beyond-cancer-disability-kikin). Gracias ¡a todos!



Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(15 de abril del 2019)

miércoles, 27 de marzo de 2019

Todos con Kikín

Suena el teléfono: 
- Kikín, te comunico con Pedrito, quiere decirte algo (https://www.facebook.com/elshowdepedrolucas/)
- OK amiga, gracias.
- ¡Kikín!, ¿Cómo estás? Oye nos han contado que acabas de empezar la quimio, y hablando acá con los chicos del trabajo, les he dicho para apoyarte y quiero organizar una actividad para darte una mano. Sólo necesito que me digas que estás de acuerdo para poder contar tu historia y usar tus fotos, yo me encargo de todo. ¿Qué dices?

¡Chan! Jajaja. Por más loco que esté, ¿no voy a negarme cuando personas de buen corazón se ofrecen a darme ayuda desinteresadamente, sobre todo porque sí la necesito, verdad? Entonces luego de varias coordinaciones, quedó listo el evento del 30 (https://www.facebook.com/events/410230676211795/), que promete ser una fiesta a todo dar con show, música en vivo, bebidas espirituosas y su rica pollada jajaja. Inclusive un amigo me dijo que me paso de pendejo, que estoy haciendo de Madrid mi Chorrilandia jajaja (Chorrillos es el distrito en el que vivía en Lima). Es el efecto Kikín jajaja. 

Quién diría… Hace un año que viajé a Madrid no se me hubiera cruzado por la cabeza, ni de broma, organizar una pollada jajaja. Pero así pasa cuando sucede… Porque tampoco se me hubiera cruzado por la cabeza que el puto cangrejo vuelva, y tan pronto, y me ponga entre la espada y la pared… no por la enfermedad, sino por la situación complicado de ser un inmigrante en Madrid, gastando todos mis ahorros en este año de estudio, sin familia en esta ciudad y sin trabajo estable. 

El plan era sumamente distinto para estas fechas, pues habiendo hecho un máster, mínimo debería ser becario. Pero entre que me orienté más a mover mis conferencias (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/02/sueno-cumplido-otro-mas.html) y entre que empezaba con mis controles para ver cómo iban mis pulmones, finalmente el bicho éste había vuelto y tenía que darle cara de inmediato. Lo cual implica planificar cómo sobrevivir los próximos cinco meses (y que puede ser aún más) durante las quimioterapias sin tener la opción de un trabajo estable pues durante este proceso necesito mucho reposo, así no me esté afectando tanto los efectos secundarios. 

Algunas personas inclusive me han preguntado si no sería mejor volver a Perú… ¡No hay forma! La atención acá es mucho mejor de la que tendría allá, y si bien la compañía de la familia es muy importante, por ahora lo vital es el tratamiento que estoy recibiendo, en un país de primer mundo, en un hospital especializado en sarcomas (mi tipo de cáncer) y con uno de los mejores doctores en el tema en todo Europa (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/03/ya-dejame-en-paz_11.html). 

No hay más vueltas que darle. Es lo mejor. Lo que corresponde hacer es arreglármelas, por ejemplo, moviendo mi libro “Supernova” (lo mismo que en Lima), buscando empresas para hacer mis conferencias y haciendo talleres en colegios sobre bádminton inclusivo (Que ya empecé la semana pasada y que pronto contaré esa hermosa experiencia). Pero mientras todo eso despega, sin duda toda ayuda vale. Todo importa. Todo suma. 

En estas semanas también me enteré que en Lima están organizando una rifa jeje. Yo no sé nada… de pronto llegan mensajes de que hacen una cosa, otra cosa, y pues me da mucha alegría saber cómo tantas personas se preocupan por mí y están dispuestas en apoyar en lo que puedan.

También gente de otros países me pregunta cómo pueden ayudar y les digo que si bien el objetivo de esta plataforma era la prótesis deportiva, pues también se puede aprovechar para esto (https://www.gofundme.com/Beyond-cancer-disability-kikin)

Finalmente yo solo puedo decir “GRACIAS”. Gracias por todo lo que hacen sin haberlo pedido. Gracias por su preocupación y por sus oraciones. Gracias por darle un respiro a mi familia porque si no ellos se tendrían que bancar con este lío. Gracias por ayudar a difundir. Gracias por estar ahí a pesar que muchos de ustedes recién me conocen hace escasamente unas semanas, y que algunas inclusive me han dicho “ya eres de la familia”. 

Como alguien me dijo, “sí que te haces querer”. Claro que sí. Por eso tomo a bien todo esto porque, por así decirlo, es fruto de mi trabajo, de buscar hacer un mundo mejor desde el día a día, codo a codo con ustedes, luchándola y viviéndola en cada paso; pero claro, con mucho más esfuerzo y sacrificio en ello por ser una personas con discapacidad y además, paciente oncológico, para quienes todo nos cuesta el doble, triple o más. ¡Menudo combo el mío! 

Gracias por todo su amor y por su apoyo. Me siguen ayudando a seguir adelante con mi propósito de vida a pesar de esta coyuntura complicada de vivir en Madrid y de estar batallando con el cangrejo (y con la quimio). Solo me queda pedirles una cosa más, ¡Vivan sus vidas a plenitud! Empiecen hoy; vivan, esfuércense, luchen, tengan fe, amen… Sigan sus sueños para que sean felices y vivan en paz, así como me estoy haciendo yo. 

¡He dicho! 


¿Vas a estar en la actividad?- ¡Claro! El 30 estoy desde que empieza hasta que termine… y quizás con after party jajaja. ¡Ese día será ME MO RA BLE!


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(27 de marzo del 2019)

domingo, 24 de marzo de 2019

Consonancia y resonancia

La primera cita que tuve con el oncólogo (Primeros días de marzo), me la dieron como una extraordinaria, y me dijeron que vaya a las 9am. Veía cómo iban pasando todos y tenía que esperar a que me asignen un turno; y me di cuenta que con cada paciente se demoraba como media hora o más. 

Ya por las cuatro de la tarde… quedamos una mujer y yo, ella sería la última. En un momento me paré para estirar la pierna, yo estaba en un pasillo y ella en la sala de espera; pasé por su lado, justo llegó una señora embarazada (Sería atendida al final), miré a la mujer y le dije, “somos los últimos en todo el hospital”. 

Ella me contó que tenía un tiempo atendiéndose con este doctor, que es muy pero muy bueno, pero que se demora mucho con cada paciente explicando todo a detalle, lo cual finalmente es bueno. Me contó también que siempre que tiene cita va preparada para pasar muchas horas, pues alguna vez ha salido de ahí 8 de la tarde. ¡Madre mía! (¡CSM! Para mis peruchos jaja)

Le pregunté si estaba en tratamiento o eran controles. Me explicó su situación. Luego me preguntó la mía. Le conté que tenía un hallazgo y que iba a empezar tratamiento, pero que vengo de una larga historia con el cangrejo, desde Perú, y que ya estaba bien curtido. Seguimos conversando y tuve el impulso de darle mi tarjeta, en la cual tengo una foto escalando paredes (Palestra). Le conté que lo había hecho por diversión, que siempre lo tuve en mente y que luego de la operación de la pierna, lo hice, para no dejar cosas “para después”, pues no se sabe si es que habrá ese “después”. Le conté además que el cáncer había cambiado mi vida y que me ayudó a encontrar mi propósito en la vida, que estaba haciendo en Madrid conferencias de motivación, que había publicado dos libros y muchas cosas más. 

Se le cayeron unas lágrimas. Me desencajó, no lo esperaba, aunque me haya pasado antes (https://kikin-rispa.blogspot.com/2018/08/el-efecto-kikin-toma-1.html). Puse mi mano sobre su hombro para tratar de confortarla, y se le salieron algunas más. Le hice una caricia en la mejilla de manera impulsiva, sin pensar que podía ser muy invasivo para alguien que has conocido hace quince minutos, pero la situación era muy particular. Se puso de pie para tratar de despejarse y le pregunté si podía darle un abrazo (Más invasivo aún). Dijo que sí. Se lo di. Y fue uno de esos abrazos que nunca olvidas en la vida pues fue de corazón a corazón (https://kikin-rispa.blogspot.com/2018/09/el-efecto-kikin-toma-2.html)

Se calmó y seguimos conversando. Me contó algunos otros detalles de su vida y comprendí por qué estaba tan sensible. Al poco rato salió la enfermera y me llamó. Nos dimos otro abrazo y entré a la sala. Al salir, me preguntó que me había dicho el doc, se lo comenté rápidamente y nos volvimos a despedir. 

Salí del hospital, cansado por haber estado todo el día ahí. Camine unos 100 metros y me detuve. Tenía que volver. Tenía que esperarla para saber que le decían. Sentí que me podía necesitar, tanto como yo a ella. 

Esperé poco más de media hora. Me vio y se sorprendió que estuviera ahí, más cuando le dije que me quedé a esperarla. Fuimos a sacar las citas que nos habían enviado y me invitó a tomar un café. 

Conversamos un par de horas. Todo fluyo muy lindo, como si nos conociéramos de tiempo. Conversamos de la vida, del amor, del trabajo, de todo. Todo lo que nos contábamos iba acompañado de un “te entiendo”. Porque así era, yo la entendía, ella me entendía a mí. 

Me sentí en consonancia con ella, y más aún, en resonancia. Sentí que estábamos en un nivel de comprensión de vida muy parecido, y mis vibraciones armonizaban con las de ella. Sentí que lo que yo decía tenía eco en ella, y viceversa, resonando en nuestros corazones mutuamente. 

Tuvo la gentileza de llevarme a la casa de una amiga, la cual me estaba esperando más de una hora. Me dejó prácticamente en la puerta. Se me acabó la batería del celular y le pedí que me escriba, además porque la había invitado a mi conferencia del 7 de marzo. Nos dimos otro abrazo de corazón, y me quedé con una gran emoción en el pecho. 

Hasta el día de hoy no sé nada de ella. Qué triste, ¿verdad? Pero no por lo que imaginan, no porque me gustara mucho o porque me haya enamorado de ella. Ese encuentro no fue casual, los dos estuvimos de acuerdo, nos necesitábamos el uno al otro ahí, en el hospital, en ese café. Ese encuentro fue espiritual, de dos personas que han sido duramente golpeadas por la vida y que necesitan encontrar de vez en cuando un reflejo en el mundo para no sentirse solos, para sentirse importantes para algo, para sentirse amados.

No sé si vuelva a tener noticias suyas o es que esta historia llegó a su fin. Será lo que la vida quiera. Ese encuentro dejó una hermosa huella en mi corazón y no dudo que también para ella. Tal vez deba quedar así, tal vez me la cruce de nuevo en el hospital, tal vez lea esto en mi blog. No lo sé. Lo que sé es que momentos así no los tiene cualquiera, y solo le pasa a personas como yo que nos conectamos con la vida, con otras personas, con el amor. 


¡He dicho! 


Cuando me necesites.- Ahí estaré.


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(24 de marzo del 2019)

lunes, 18 de marzo de 2019

¡Qué cojones!

Empecemos a contar los detalles oscuros detrás de la bomba que solté el lunes 11 jeje (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/03/ya-dejame-en-paz_11.html)

Tal vez la gente que recién me conoce no crea que todo esto lo esté tomando con tanta calma, y lo entiendo, pues lo “normal”, es que uno se derrumbe con esas cosas y les cueste levantarse para seguir adelante. Pero si aún no se dan cuenta, yo no soy muy “normal” que digamos y nunca lo seré, porque lo que mal llamamos normal, es muuuy aburrido jeje. 

En mi última conferencia, en EUDE, luego de la presentación que hizo el director del máster sobre mi (que me conmovió mucho y ya lo contaré luego), dije algo sobre mí mismo que nunca había dicho. Me definí como un “agente disruptivo”. Creo que tantas veces he escuchado esa expresión en el mundo de los negocios y de la formación, que se me quedó por ahí dando vueltas hasta que la encajé conmigo mismo.

Siempre he sido así, y con toda esta experiencia, mucho más aún. En las conferencias cuento que no he cambiado de vida, lo que he hecho es potenciarla, amplificarla, multiplicarla; al punto de llevar mi propósito de vida a cada aspecto de ella (Conferencias, trabajos, deporte, amigos, familia, etc.)

Se necesita romper esquemas para todo, en especial para la vida misma, pues la vida en sí es disruptiva, más ahora que todo va a una velocidad alucinante, de la mano con la tecnología. Lo que pasa es que la sociedad trata de imponer un status quo, para tenerte controlado, dominado, y que hagas lo que ella quiere, y no lo que tu deseas, lo que tu sueñas, lo que tú amas. 

Entonces yo en mi proceso disruptivo con el cáncer y este nuevo tratamiento de quimio, he podido hacer la “curva de aceptación”, de un tirón. Cuando me enteré de los primeros indicios, allá por el 11 de febrero (días antes de mi primera conferencia), tuve uno o dos días de frustración y de ira; de sentir un poco de rabia por tener una vez más que enfrentarme a este bicho, cuando yo tenía la fe y esperanza de que se haya quedado en Perú. Luego tuve uno o dos días de tristeza y dolor. Lloré a gusto, aunque ahora que lo pienso, no fue ni tan intenso ni tan caudaloso como me ha pasado en mis procesos anteriores. Y finalmente lo acepté y decidí una vez más, como siempre lo he hecho, tomar el toro por las astas.

Y verán que fue justo a tiempo porque el 14 de febrero era mi primera conferencia y el momento en el cual iba a cumplir mi sueño de ser conferenciante internacional (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/02/sueno-cumplido-otro-mas.html).  Y los que estuvieron presentes, no podrán negar que fue una conferencia excelente, muy emotiva y emocionante, que llenó los corazones de más de uno.

¿Ahora entienden el título? Pararme frente a 60 personas, a contarles mi vida, como he ido superando el cáncer durante ocho años, y cómo eso me encaminó a reencontrarme con mi sueño y de clarificar mi propósito de vida… ¿sabiendo que había aparecido nuevamente el bicho? Pues no me queda otra cosa que decir… ¡Qué cojones!

Y ésa solo fue la primera jaja. Con cada cita médica, me iban dando más información, mientras iba haciendo las siguientes conferencias. Hasta llegar al 6 de marzo, día en el cual el doc me dio la conclusión final de los estudios y decidió cual sería el tratamiento. ¡El día anterior a mi conferencia en EUDE! ¡A dos días de presentar mi trabajo final del máster! ¡Y a cuatro de mi cumpleaños! Inclusive el doc quería empezar el 6… pero hazle entender a Kikín jajaja. No, le dije que lunes, que no joda jajaja. 

Tenía que hacer la conferencia en pleno uso de mis facultades y además tenía que celebrar mi cumple a lo grande… pues además serán cinco meses en los cuales tengo que cuidarme mucho (con mis escapadas habituales por supuesto, sino, no sería yo, el agente disruptivo jajaja). 

Así que ese día miércoles descargue mis emociones en la noche y para la mañana del jueves estaba como nuevo. Una vez más hice una conferencia muy chévere, con los pocos que fueron (esperaba más la verdad… pero bueno, se la pierden pe’), dando todo de mí, de principio a fin, con bicho y todo… 


¡Qué cojones! ¡He dicho! 


Número para contratos.- Esta semana empiezo mis talleres en colegios sobre bádminton inclusivo e igual ya tengo dos conferencias más programadas; y las haré con tratamiento y todo. Imagínense el impacto de una conferencia contando que estoy en plena quimioterapia y que aun así, sigo contando mi historia de superación… Piénsenlo jeje. ¡Qué cojones! 


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(18 de marzo del 2019)

lunes, 11 de marzo de 2019

¡Ya déjame en paz!

Fue lo primero que pensé cuando me enteré de la noticia. Muchas personas en varios países ya conocen mi historia, ahora también en Madrid, no por nada ya he hecho cuatro conferencias motivacionales (1 de ellas en Vitoria-Gasteiz https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/02/agur.html). Se van enterando de lo difícil que es luchar contra el cáncer y, más aún, cuando tienes uno de esos tipos “agresivos” como el que yo tengo (osteosarcoma) 

Uno de los motivos de cruzar el charco era el tener la oportunidad de que me vean mejores médicos, con mejores estudios y mejores tecnologías, pues no me hacía nada de gracia que allá en Perú me dijeran que cada vez que me aparezcan los tumores, me iban a operar para sacarlos, y continuaba con mi vida “como si nada”, así haya que hacerlo veinte veces.

Veinte veces… veinte veces congelar mis proyectos, veinte veces de hospitales, medicamentos, reposos absoluto; veinte veces de enfrentarse a la muerte personificada en el cangrejo. No. Yo nunca acepté esa “solución” pues me parecía absurdo; como que solo “curaban” el síntoma y no la enfermedad.

Decidí seguir mi propósito de vida (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/01/no-sabia-que-ponerme.html), junto con mis sueños de ser conferenciante internacional (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/02/sueno-cumplido-otro-mas.html), seguir desarrollando mi crecimiento personal (https://kikin-rispa.blogspot.com/2019/01/solte-las-nauseas.html) y de tener mejores expectativas de vida en cuanto a salud se refiere. 

Siempre fui consciente de que mi historia con este bicho aún iba a continuar. No por ello dejé de hacer todo lo posible por dejarlo atrás, haciendo los tratamientos que los doctores mandaban, sumado a varias terapias alternativas. Tal vez sí tenga esa oportunidad… pero aún no. Aún queda otra batalla más, aún queda buscar nuevas opciones para tratar de eliminar (o contener por mucho tiempo) a este bicho, aún queda seguir luchando incansablemente. 

Sí, es lo que están pensando, o si no lo estás pensando, es porque no quieres aceptar esta realidad tan obvia, y que trato de explicar con calma por ti, porque sé que te cuesta mucho aceptar las situaciones duras y difíciles de la vida, mucho más de lo que me cuesta a mí, que ya estoy curtido en el tema.

El día de hoy lunes 11, curiosamente un día después de mi cumpleaños, he empezado mi segundo tratamiento de quimioterapia, pero bajo muchas y grandes diferencias comparadas con el 2011 cuando los hice en Perú (https://kikin-rispa.blogspot.com/2011/05/capitulo-iii-tambien-vieneee.html). Y antes que empiece la histeria colectiva déjame decirte que yo (El que lucha contra el cáncer) estoy muy tranquilo, y te digo por qué. 

Hace poco más de un mes empecé mis exámenes y me han hecho tres pruebas muy avanzadas que jamás me hicieron en Perú, hasta con estudios genéticos, los cuales serán provechosos para toda mi familia, presente y futura. Estos exámenes están siendo supervisados por uno de los mejores doctores en sarcoma de toda Europa, y el hospital es especializado en este tipo de tumor. ¡Qué lujo! El doc me dice que el tratamiento debe funcionar sin problemas y que además, no son tan despiadados como hace ocho años (además que la ciencia en Europa sigue siendo superior que en Latinoamérica). 

Y no, no estaré solo. He hecho buenos amigos aquí y ya me han ofrecido su apoyo en lo que necesite, y eso que he hablado solo con un puñado de ellos, después de este post, no dudo que muchos más me dirán lo mismo. Y estoy seguro de ello por la simple razón de que me lo gano día a día, me lo gano con mi forma de ser y de tratar a las personas, me lo gano por venir a contar mi historia para seguir cambiando vidas… y de a pocos lo voy logrando. 

Por donde lo mires son muchas ventajas, inclusive que ya terminé mi máster y solo me falta sustentar el trabajo final, que será en una semana. Solo toca este nuevo sacrificio por un bien mayor… ¿Cómo no hacerlo? ¿Cómo no creer que esto “es por mi bien”, así cueste el pasar de nuevo por este mal rato? ¿Cómo no creer en Dios y en la vida que tienen planes grandes para mí y que pronto los tendré claro, como lo he hecho hasta ahora?

No. No me preocupa ni la enfermedad ni el tratamiento. Más me preocupa el tener dificultades para trabajar pues los ahorros se acabaron y ahora dependo de mis proyectos, los cuales estoy reprogramando para poder cumplirlos y no perder esas oportunidades de ingresos que necesito y que aún son escasos. Pero todo se resolverá, lo se… yo confío, yo tengo fe, yo tengo amor (https://kikin-rispa.blogspot.com/2016/02/todo-confabula.html). 

Lo que necesito de ustedes son sus oraciones, sus buenas vibras, que compartan mi post, y que disfruten a plenitud su vida, cada día, mientras dure mi tratamiento (y después también), pues ese será el mejor regalo que me puedan hacer mientras yo esté la mayor parte del tiempo en reposo. 

Para los que están lejos, así los sentiré cerca. Si quieren ayudar aún más, contáctense conmigo o con mis hermanas (No molesten a mis papas). Para los que están en Madrid, su compañía será importante para distraerme mientras dure la quimio (cada curso es de seis horas, por cinco días, cada tres semanas, aproximadamente por cinco meses); y también su apoyo “operativo” (por así decirlo), cuando sea necesario. Prometo avisar. 

Así que bueno, bienvenido Madrid a mi mundo de lucha contra el cangrejo. No la podían tener tan fácil, ¿verdad? No podían solo enterarse de mi historia en mis conferencias, tenían que vivirla conmigo, para que esta lección de vida les quede tatuada en la piel… por siempre. 

Cangrejo HDP, acá voy una vez más… ¡para volverte a ganar! ¡He dicho! 

Pide y se te dará.- Me han vuelto a decir que yo no pido y que tengo que hacerlo bajo estas circunstancias, y es verdad. Me cuesta pedir, no por orgullo, sino porque simplemente me gusta dar al mundo y recibir lo que éste me devuelva, sin pedirlo. Pero esta situación es crítica así que no queda otra. Pueda apoyar con mis libros y así siento que retribuyo con algo. Si estás muy lejos, puedes entrar aquí (https://www.gofundme.com/Beyond-cancer-disability-kikin)


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(11 de marzo del 2019)