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jueves, 23 de noviembre de 2017

13 Reasons Why Not – Tape 5 (Todo Va A Estar Bien)

“Enrique, ya, a prepararse para cirugía”. 6am que flojera, es tan temprano para todo, hasta para operarse jajaja. Había que bañarse (más flojera encima) y terminar de pelarme el pecho porque la noche anterior me raparon las axilas y el vello pectoral pero bien chistosos son, de la tetilla para arriba no más, de la tetilla para abajo seguía peludo jajaja. Tiene que crecer parejo pe’ así que antes de bañarme yo me terminé de pelar… y me sentí menos macho jajaja. Bueno entonces con el pecho pelado, bañado y con la bata puesta, quedé listo para la operación. 

Le enseñe la foto a Mariellin y me dijo que parecía Osama Kikn Huevo jajaja.

Alguien me dijo por ahí que yo era capaz de tomarme un selfie en la sala de operación… ¿y que creen? Jajaja No nunca tanto, la pensé pero obvio no te dejan llevar celular a la sala jajaja. Estuve a punto de pedirle a una enfermera que tome la foto pero me dio roche jajaja. Será para la próxima jaaaa. 

Ya en la sala de espera me recibieron unas enfermeras que me atendieron muy bien y con buenos ánimos todos aunque yendo de aquí para allá. Una enfermera revisó mi pulsera VIP y no se notaba  mi nombre y dijo “no se ve su nombre, ¿cómo lo vamos a reconocer?”, a lo que respondí, “por la barba” y todas se rieron jajaja (Síndrome de GADEJO al mango http://kikin-rispa.blogspot.pe/2017/11/13-reasons-why-not-tape-1-por-que-eres.html). Finalmente me pintaron con lapicero encima de la pulsera VIP… solucionado. 

Entonces me llevaron a sala de operación y no recuerdo que en la operación anterior me hayan puesto dos tablas a los lados para poner mis brazos encima y me los amarraron. Como no entendía lo que estaba haciendo le pregunté a una enfermera, “¿me van a crucificar?”. Me sonrío y me dijo que no, que solo era para que no me mueva y que no me preocupe… Claro solo me van a abrir la espalda y cortar el pulmón para sacar un tumor cancerígeno, de qué me voy a preocupar jajaja. Luego apareció el doctor cirujano y me saludó, lo saludé, y fue la única comunicación que tuvimos desde que entré al hospital hasta el día de hoy… ta güeno. Finalmente llegó la anestesia… respira… respira… OUT… nos vemos del otro lado… 

Esta vez me desperté muy lúcido y sin ningún tipo de malestar comparado con la operación anterior (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2015/11/la-lucha-continua.html). Me pareció muy curioso no sentirme tan adormecido… ¿a verdad no? Acabo de salir de cirugía… ¡hay que bueno salí bien! Jajaja. No me preocupaba mucho tampoco porque sé que los doctores acá son los mejores del país, por eso siempre recomiendo a todo el mundo que venga para acá si es que no tiene seguro privado, vale la pena soplarse las colas y la burocracia. GADE

La operación en sí duró dos horas y me dijeron que fue algo rápido pues el tumor estaba en un lugar muy visible así que lo sacaron al toque. Un alien el desgraciado… 6cms, solido, contundente… fácil de sacar y salió completito. Estuve un par de horas más en la sala de recuperación y aproximadamente a la 1pm ya estaba de vuelta en el cuarto donde me esperaba mi manita la gata con una linda sonrisa (Sonrisa Kolynos marca Rispa of course jeje)

Me vio bien y conversamos de lo más normal, pero poquito porque si hablas te llenas de gases y no es bueno. Ni siquiera tenía tanto sueño ni me sentía tan cansado, pero igual de rato en rato me dormía. 

En una de esas que me despierto, fuera del cuarto veo unas batas blancas adornadas de muchos colores… de inmediato supe que eran mis amigos de Sonrinen, a los que conocí el año pasado en Ica en la semana Perú contra el Cáncer (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2016/11/vamo-pa-chincha-pe.html). En realidad estaba esperando que vengan todas a ver al Badani de payasas (o sea yo jajaja), pero me dijeron que están estudiando y trabajando y no podían venir (Las espero en mi casa… ustedes ya saben jajaja), y en representación estuvieron la Dra. Delicia y el Dr. Manzano.

Estuvieron un rato compartiendo su enorme corazón no solo conmigo sino también con mis roomies y luego fueron a ver a los demás pacientes de los otros cuartos. Vi un par de payasas más que se fueron de largo así que imaginé que nos las conocía. Pero no se pudieron resistir y regresaron a confesar que son nuevas #KikinLovers y me dieron mi besito en la pelada jajaja. 

Luego llegaron papá y mamá y mi hermanager… creo… jajaja. Todos tranquilos porque me vieron bien y de hecho me sentía bien. Solo en un momento regresó el dolor del corte y pedí que me pongan algo para eso y me dio sueño. Hablando de eso, en palabras de Jair, “me abrieron el cierre” jajaja, o sea que me cortaron sobre el corte anterior aunque me dijeron que tuvieron que correr un poco más el cierre, imagino que para arriba porque como estoy parchado aún no he visto hasta donde llega… que meyo…  

Ya por la noche me di cuenta que seguía con la media de la operación y quería sacarla pero me dijeron que no, que se queda… y ahí sigue pe’.

Ya por la noche todo corrió más o menos tranquilo, dormía una hora aprox. y luego me despertaba porque es inevitable sentir dolor post operatorio, pero algo soportable, así que sapeaba un poco las redes hasta que me diera sueño de nuevo y dormía. Y así sucesivamente hasta la mañana siguiente… Y en cada una de esas sapeadas la verdad que me alegraba mucho leer todos los muchos comentarios de todas las personas que mandaban sus buenas vibras que comentaré en el tape 6. 


¡He dicho! 


Gracias a todos.- por la buena onda, por las buenas vibras y por las oraciones (Hubieron varias cadenas), en especial de los que no creen pues vale triple. 


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(23 de Noviembre del 2017)

jueves, 19 de noviembre de 2015

La Lucha Continua

Desperté y sentía mi cuerpo como si estuviera convulsionando. Una lejana y difusa voz me llamaba: “Enrique”, y lo primero que pude responder fue: “Tengo frío”. En esos extraños primeros segundos de retomar consciencia mi primer pensamiento claro fue que moría de frío y que temblada de una forma preocupante, sin control, de pies a cabeza. 

Luego tuve un segundo pensamiento más claro aún: “No puedo respirar”, alcancé a decir… o por lo menos eso creo. Con el cuerpo temblando sin control y sintiendo que me faltaba el aire, entré en un estado propicio de pánico y tuve esa primera sensación de que me iba a  desesperar. 

No fue así, menos mal. No sé de dónde ni por qué tuve mi tercer pensamiento claro: “Respira”; y así lo hice. Traté de mantener la calma y respirar profundamente como aprendí en los ejercicios de relajación, al mismo tiempo que los doctores me sacaban de esa sala congelada y me llevaban a la sala de recuperación. 

Una vez ahí las enfermeras (o doctores o técnicos, como saberlo a ciencia cierta) me pusieron una manta encima y a los pocos segundos empecé a sentir un calor casi maternal que me abrazaba y me reconfortaba. Unos segundos más tarde mi cuerpo temblaba menos, y menos, hasta quedar inmóvil, quieto, tranquilo; como si un momento de paz trascendente hubiera llegado a mí. Respiraba. Alivio. A dormir.

En algún otro momento, un poco más consciente, abrí los ojos y ella estaba ahí, a mi lado, mirándome con una mezcla de cariño, alivio y esperanza; como diciendo: “Kikín, todo salió bien, estas bien, saldrás adelante… una vez más”. Me extendió la mano y le di la mía, apretándola lo más fuerte que me permitía mi cuerpo aún anestesiado. La miré a los ojos y no sé si le dije con palabras lo que no dudo vio en mis pupilas: “gracias por estar aquí”. Me besó en la mejilla y me abrazó como pudo, y yo hubiera dado todo por poder incorporarme y abrazarla como si fuera la última vez que la fuese a ver… Sin soltar mi mano se quedó ahí, de pie, a mi lado, dándome paz. Alivio. A dormir. 

Me volví a incorporar sin noción alguna de tiempo y había una voluntaria a mi lado. Supo de mí desde que ingresé al hospital y no dudó ni un segundo en “recomendar” que estudien bien mí caso. En los tres días que estuve internado antes de la operación no la llegué a ver y la conocía en la sala de recuperación. Con una sonrisa gentil me saludó y probablemente me dijo: “qué bueno que estás bien”. E imagino que yo con una sonrisa similar y si llegaron a salir palabras de mi boca le respondí: “Gracias”. Alivio. A dormir.

Desperté una vez más y ella había regresado, esta vez acompañada. Nunca había visto a mi papá con una bata y gorro de cirugía, y mucho menos le había visto su sonrisa tan grande y hermosa como la de ese momento. Fui feliz y supe que todo estaba bien, que todo estaría bien, pues una sonrisa así lo puede todo, lo ilumina todo. No recuerdo si me dijo algo y mucho menos si le respondí… pero no hubiera sido necesario. Paz. Alivio. A dormir. 

Reaccioné (o me hicieron reaccionar) ya entrada la noche y el doctor que me operó estaba ahí. Me dijo que la operación salió muy bien, que sacaron todo lo que encontraron pero por eso mismo la operación se complicó y tuvo que mezclar diferentes técnicas; pero que había sido una operación exitosa. Que descansara y que por precaución tenía que pasar la noche en esa sala.

“Gracias doctor”, le dije (o eso creo). El doctor prosiguió su camino y ya con más consciencia que en un estado zombie, me quedé tranquilo. No había dolor, no había angustia, no había nada que me perturbe. Así que me acomodé en la cama de hospital más confortable del mundo con mis últimos pensamientos antes de dormir: “Bueno, sigo acá, todo salió bien, así que espero todo siga bien… La lucha continúa”. Paz. Alivio. A dormir.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(19 de Noviembre del 2015)