miércoles, 27 de febrero de 2013

Ustedes ¡Si!

Yo como muchos hemos tenido malas experiencias en atención al cliente en diferentes sitios. Las dos últimas publicaciones en el blog los dediqué con mucho cariño a contar mi mala experiencia en dos sitios, supuestamente, prestigiosos. Y me pasaría 50 publicaciones contando más y más historias de este tipo… pero cerraré el tema con dos más… ¡y nos vamos! jeje

Recuerdo por ejemplo el año pasado que fui un día feriado al INEN (ya me aburrí de encubrir nombres jeje). Tenía que sacarme análisis de sangre para mis controles trimestrales. Como suelo hacer, fui en muletas, para que me atiendan más rápido (Porque el INEN no tiene nada que “envidiarle” a los hospitales de ESSALUD… más ineficientes que la “csm”). 

Como era feriado no había TANTA gente, solo MUCHA, pero no estaba la persona que entregaba tickets, así que fui de frente a ventanilla. Sin perder tiempo, la señorita que atendía me dijo que haga la cola. Yo tampoco perdí el tiempo y le dije que estaba con muletas y requería atención preferente. Y esta es una de las frases más chistosas que he escuchado hasta ahora: “Hoy es feriado, no hay atención preferente”. Es para cagarse de la risa… porque no hay de otra la verdad. Sin inmutarme le respondí: “Ah, no sabía que en feriado no se aplicaban las leyes, porque por ley tienes que atender primero a los preferentes”.  Ya como quien me hace “un favor”, la señorita me recibió de mala gana los papeles y me atendió. ¿Qué hacemos con esta gente? Reírse no más… que queda…

Lo otro me pasó la semana pasada. Debo aclara que no me trataron mal, solo que no me trataron bien, pero cabe mencionar porque es un lugar conocidísimo y tiene que mejorar. Estoy hablando de los ricos anticuchos de la tía Grimanesa. El local es chico, siempre hay cola, pero eso no los exime de cumplir la ley. Llegamos, éramos 5, y nos pusimos en la cola. Empecé a mover mis muletas por el aire a ver si se daban cuenta. Nada. Justo frente a la caja hay una banca, una señora se paró y me senté, como quien dejo que me vean. El pata de caja estaba a 2 metros mío. Yo lo miraba a ver si me decía algo… pero jamás me dijo nada. Estuve unos 5 minutos ahí, y en grupo decidimos ir a otro lugar ya que no me hacían caso y porque no vendían pancita ni rachi… así que nos fuimos al “Tío Mario”, en Barranco.

Otro cantar… no solo el local es más grande, más bonito, más variedad de comida, mejor vista, mejor sabor y mejor atención. Llegamos y como nunca encontré gente haciendo cola… debe ser el “desert fox factor”, cortesía del “Hno. Mascota” jajaja. Entonces, nos paramos en la cola, y yo muy astutamente me puse a la vista de la persona que controlaba el ingreso. Ni bien me vio, se acercó (¡Esa es la manera! ¡Aprendan!). Me anotó en la lista y ni bien hubo mesa para cinco, nos hizo pasar, antes que el grupo de adelante. Eso se llama atención preferente, por eso le doy mi visto bueno y recomiendo a todos ir a comer donde el “Tío Mario”.

Desde que me operaron, más de dos años ya, he viajado a tres provincias, y en la que sin duda, como ciudad, puedo decir que me trataron excelente, fue en Tarapoto. Para empezar, la guía del tour fue maravillosa en todo sentido, y puedo decir que ahora es una buena amiga. Preocupada de todo detalle, me ayudaba para subir, bajar, trepar… y si hubiese podido, me hubiera cargado jeje. Toda la gente es súper amable, hasta en la discoteca “Anaconda”; la gente se pasaba la voz para darme pase, ¡y eso que estaba con prótesis y bastón! Un grupo que estaba en un sillón se paró para darnos el sitio. ¡Que gente tan amable! Realmente lo máximo todo, la gente, la comida, los paisajes, los tours… así que si van, por favor contacten con mi querida amiga “Malu” de “Selva Tours” para que la pasen “bien bonito” jeje (https://www.facebook.com/selvatoursviajeros)

Pero el mejor de todos, el que se lleva las 5 estrellas por su atención y preocupación, casi casi llegando al punto de sacar la alfombra roja, es sin duda “el Hikari” de San Miguel. No les miento, cada vez que voy (ahora más seguido), todo el mundo me atiende bien, ¡hasta el policía de la puerta! Una vez que fui, ni bien bajé del taxi, el policía se acercó para ayudarme a bajar (estaba solo con muletas) y luego fue a buscar a una de las meseras para que me traiga una silla, mientras la señorita de recepción iba a ver si había sitio para dos. ¡Qué éxito! ¡Así cualquiera regresa! 

Así, cada vez que voy, siempre la persona que está con la lista de espera me hace pasar primero. Lo único malo es que mientras estoy entrando, siento como se clavan las miradas de odio en mi nuca, porque siempre hay mucha gente en la cola… jajaja… envidia me tienen envidia… si quieren pasar primero, córtense una pierna pe’ jajaja. Vale la pena, la comida es riquichichichima, no hay pierde con nada, así que otro visto bueno y recomendación para el Hikari…. ¡Ya me dio hambre!

Hay que ser justos pe’ varón… así como hice leña a algunos, también merecen ser mencionados estos lugares donde me tratan bien y realmente se preocupan de dar buena atención a las “PcD”. Eso que a veces voy a sitios “fichitos, y ni ahí recibo tan buena atención. Espero que con el tiempo esto mejore, porque soy un convencido de que en el Perú hay una muy buena atención al cliente (salvo empresas de telefonía, bancos y retail), solo faltan ajustar algunos detalles. Los seguiré teniendo bajo la lupa… 


¡He dicho!

PD.- Ya saben que si quieren ir a algún lugar donde siempre hay mucha gente en la cola, me invitan no más, pasamos al toque… pero ustedes pagan jajaja.

Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(27 de Febrero del 2013)

domingo, 24 de febrero de 2013

Prepárate para vivir una experiencia de película

En la publicación anterior conté lo que me pasó en este banco que da créditos en el Perú (http://kikin-rispa.blogspot.com/2013/02/la-plata.html). Eso me hizo recordar de otra MALA experiencia en lo que se refiere a atención al cliente. Peor aún porque en esta oportunidad debí tener preferencia por ser una Persona con Discapacidad (PcD… y por favor, no se olviden del término) 

Tampoco mencionaré el nombre de esta empresa; solo mencionaré que fue en su local de Risso (No es mi culpa que sea el único cine en esa avenida jajaja). Fui con dos personas más (chicas, obvio, jeje). Era de noche. Cuando voy a un lugar en donde sé que estaré sentado, normalmente no me pongo la prótesis por un tema de comodidad pues llega un punto en el que se vuelve doloroso… es como usar un zapato nuevo todos los días. En fin, entramos el cine, compramos las entradas, luego compramos su respectiva canchita con chicha, y mientras ellas esperaban el pedido, yo me acerqué al ingreso de las salas.

Para la nuestra, había una fila de no más de 20 personas. Yo, como tengo atención preferente, me acerqué a la chica que controlaba el ingreso, le enseñé mi ticket, y me hizo pasar para que espere sentado en una banca. Hasta ahí todo bien. Antes de sentarme le hice la seña que estaba acompañado y que estaban comprando, para que las deje pasar. 

Al rato se acercaron las dos y ahí empezaron los problemas. La señorita que controlaba el ingreso no las dejaba pasar. Ellas le dijeron que estaban conmigo, pero se negó. Al darme cuenta me acerqué a decirle: “vienen conmigo”. Ella me respondió: “Si señor, con usted no hay problema, pero ellas tienen que hacer la cola”. A lo cual repliqué: “Pero te estoy diciendo que me están acompañando, ¿Por qué no las dejas pasar? Necesito apoyo para entrar”. Y su respuesta fue muy “astuta”: “Entiendo señor, si necesita ayuda, que entra una con usted, la otra que haga la cola”. 

RE PLOP. Esa respuesta me sacó de cuadro y me empecé a alterar. “Cómo se te ocurre que voy a pasar con una y la otra haga cola, estamos los tres juntos, me están acompañando, ¿Cuál es el problema? Mejor llama a tu supervisor”. Nuevamente cometí ese error… La supervisora no hizo más que repetir lo que dijo la controladora y negarse a hacernos pasar a los tres. ¡Ni que la sala estuviera llena! ¡Eran 20 gatos! Por último utilicé un arma que hace temblar a muchos: “Tráeme tu libro de reclamaciones (LdR)”. 

Los tres esperábamos sentados en la silla, no le iba a dar el gusto a estas brutas que hagan esperar a mis amigas en la cola. Pasaron 10 minutos y nadie lo traía, me paré y le volví a reclamar: “Sigo esperando el LdR, ¿por qué se demoran? Eso debe estar a la mano… nos hacen perder el tiempo por una tontería”. Solo me respondió: “sí señor, lo están trayendo”. Regresé a sentarme y vi que otro chico que trabaja ahí me miraba con cara de bicho raro. Como estaba empinchado le grité: “!Qué me miras! ¿Te pasa algo conmigo? ¿Tengo algo raro?”. Jajaja ya estaba más asado que papá de maricón… el pata este puso cara de idiota y hacía gestos de “¿yo? ¿Me habla a mí?”. Por lo menos hice que deje de mirarme con cara de estúpido.

Al rato se acercó un patita chiquito, flaquito, con cara de chihuahua (y cuerpo también), y me dijo: “Señor, me dicen que tiene un problema, ¿en qué lo puedo ayudar?”. No puedo negar que el pata tenía buena intención, pero ya estaba reventando, así que me lo comí con zapatos y todo: “!Cómo que qué pasa! ¡Hace rato he pedido el LdR y no me lo traen! ¡Qué les pasa! ¡Estoy esperando!”. Como quien corre por su vida, el pata se dio media vuelta para traerlo, y solo atinó a decir: “si yo lo traigo”.

Estaba a punto de reventa el kiosco a muletazos. En eso veo que otro pata se acerca con el pinche LdR bajo el brazo. Era el gerente. Más centrado, más serio, más capaz, se notaba desde el porte (¡Sao! Jajaja). Se presentó y eso bastó para cambia mi chip: “Contigo veo que se puede conversar”, le dije. Me pidió que le explique la situación y que él personalmente iba a encargarse de solucionar el problema. Me calmé. No…  me empinché de nuevo, la gente empezaba a entrar a la sala y nosotros afuera conversando. Se dio cuenta y me dijo que pasemos para conversar dentro. 

Nos sentamos los tres y él se paró a mi lado para contarle lo ocurrido. Le dije que hubiera entendido si la sala hubiese estado llena y si me hubiese querido hacer el “vivo” para hacerlas pasar; además ni que fuéramos 5 o 6 o 10, éramos solo 3 en una sala donde habían 20 gatos esperando, y yo en muletas, no entendía cuál era el problema y la reacción de su personal. Sabiamente el mismo dijo: “Lo entiendo señor, han debido tener CRITERIO para manejar la situación y colaborar con usted, dándolo en buen servicio, en lugar de hacerle pasar en mal rato. En nombre de C_ _ _ P _ _ _ _ T, le pedimos disculpas y le ofrecemos la devolución de la entrada y el consumo de golosinas”. ¿Ven? Éste pata sí la tenía clara, no como sus chacales. Ya con esa respuesta me quedé tranquilo y puede disfrutar de la película de acción… no de dibujitos, “White”, no… de acción jajaja.

El gerente me dio el reembolso y me agregó: “Lo espero a la salida con el LdR, si aún desea deja su reclamo”. Me pareció genial su actitud, así que por su buena onda decidí que, al salir, le iba a agradecer su gentil atención y que no iba a llenar el libro. Y eso hice, no lo llené… ¡Pero porque el gerente no estaba! Me pareció malaso; si está quedando algo conmigo, debió cumplirlo, ¡Te me caíste! Así que no voy a regresar a este local nunca más porque no saben lo que es calidad en la atención al cliente. 

Quisiera pensar que no es así en todos sus locales, pero una amiga me contó que algo similar le pasó. Cuando estaba embarazada fue con su esposo, y ¿qué creen? Atención preferente para ella pero a su esposo lo mandaron a la cola… otro RE PLOP. ¿Díganme si no es absurdo y ridículo? ¿Si se cae bajando las escaleras? ¿Quién se hace responsable? Realmente es lamentablemente la falta de CRITERIO de mucha gente. Peor aún porque esa educación viene de casa, del colegio y hasta de la universidad… ¡Qué jóvenes estamos formando para el futuro! ¡Qué miedo!



¡He dicho!


Kausachun Perú.- No se olvide de la moraleja: Si los tratan mal en algún sitio, pidan libro de reclamaciones, ¡se hacen la pichi!


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(24 de Febrero del 2013)

jueves, 21 de febrero de 2013

¡La Plata!

Hace un par de semanas mi querida amiga bloggera Marite tuvo un problema serio con uno de los bancos más importantes del medio. Como siempre, respetaré la identidad de esta institución y no pondré su nombre, solo diré que es un banco… que da créditos… y que es del Perú… jajaja. Bueno, en resumen, el cajero le voto el voucher por el importe retirado pero nunca salió el dinero… o sea… como haríamos… (Más detalle lo pueden ver acá… amiga te estoy haciendo propaganda gratis jajaja http://hawk500.blogspot.com/2013/01/molestisima.html)

Ahí no acaba todo. Luego de su queja, le pidieron que esperara UNA SEMANA para que le solucionen el problema… nuevamente… como haríamos… Y por “face”, la gente de este banco le decía (y soy testigo ocular) que “estaban haciendo todo lo posible por agilizar el tema con el área respectiva, tenga paciencia”… Y mientras tanto ¿quién paga sus cuentas?, ¿Y si lo necesitaba para algo urgente? ¿Una operación? ¿Salvarse de un desalojo? ¿Hacer la mejor inversión de su vida? No dudo que esas cosas puedan pasar, OK, la máquina falló… pero que tal “spondyllus” tener que esperar una semana para que le den una solución. 

Pero atrásate con los pagos… ¡Huy! No pasa ni un día y te mandan mensaje al correo, txt al celular, te llaman a casa, a tu vieja, al trabajo… si tu perro tuviera teléfono también lo llamarían. No miento porque lo he vivido, creo que todos lo hemos vivido. Pero mi anécdota con este mismo banco realmente es para jalarse de los pelos de la cabeza… ¡y eso que no tengo!

En mi empresa (porque soy accionista, así que es mía de mí… eh eh eh) trabajamos por proyectos, y cuando hay alguno, convocamos consultores para desarrollarlo, y cuando acaba, buenas noches los pastores, todos para su casa, se cierra el kiosco. Por eso puedo trabajar desde mi casa… para envidia de muchos. El punto es que hasta el año pasado la planilla se reducía a dos personas: Gerente General y yo (Administrador… de Proyectos Lead, por si les interesa revisar http://proyectoslead.com/). 

Era mayo del 2011 y había que pagar la CTS. Mi oficina quedaba por el Ov. Quiñones así que fui a una agencia que está a 5 cuadras. Llevé los documentos necesarios y el usb con la información. Me acerqué a la ventanilla y los entregué. “Espere por favor”. Me senté a esperar y pasaron 5 minutos y… nada… luego 10… nada… luego 15… nada… y me comencé a preocupar porque tenía una reunión en 1 hora y no había almorzado.

A los 20 minutos me acerqué a preguntar si había pasado algo y me dijeron: “Estamos llamando a su oficina para confirmar los datos del pago y nadie nos responde”. Obviando que debieron avisarme de inmediato que no les contestaban... pero no dije nada y pasé a algo más importante: “Es que nadie les va a contestar el teléfono, en la oficina sólo trabajo yo, y yo estoy acá”. La chica que me atendía me miró y dijo: “Ah, bueno, es que debe haber alguien en la oficina para validar los datos, sino no podemos proceder con el pago”. 

Ya me comenzaba a exasperar un poquito. Tratando de no enojarme, le dije: “Señorita, como verá en la carta, solo trabajamos 2 personas, el Gerente General y yo… pero solo yo trabajo en la oficina, y ni siquiera horario fijo; así que no puede haber nadie para contestar el teléfono”. 

Esta señorita, sin ningún afán de solucionar el problema, insistía: “Es que señor, nosotros tenemos que llamar a la oficina, es nuestro PROCEDIMIENTO”. Ya mi cara iba cambiando… Luego agregó, como quien ofrece una solución salvadora: “La otra alternativa es que venga el representante legal a entregar la carta, en ese caso ya no se tendría que llamar”. 

Ahí ya me comencé a desesperar. “Señorita, ¿Me está pidiendo que llame al Gerente General de mi empresa para que entregue una carta de CTS? Él tiene cosas más importantes que atender y no va a poder venir, y yo tengo una reunión importante con un cliente en media hora y usted no me está ofreciendo una solución. Por favor, llama a tu supervisor”. 

¡Qué iluso! Como quién se memoriza la tabla de multiplicar, la supervisora me respondió lo mismo: “Señor, tenemos que validar los datos llamando a la oficina… es el PROCEDIMIENTO”. En tono medio sarcástico, le dije: “O sea, me estás diciendo que YO que estoy acá con la carta, que soy el administrador, tengo que regresar a mi oficina a 5 cuadras, para que TU me llames por teléfono, para validar la carta que YO te estoy trayendo. ¿Es así?”. 

Y me dio la respuesta que imaginan y que nunca jamás nadie podría esperar en el mundo real: “Así es señor”. Hasta ahora no salgo de mi asombro… entendí que no iba a conseguir nada y necesitaba pagarlo en ese momento, así que sólo agregué: “OK, dame 10 minutos para llegar a mi oficina y subir los 4 pisos para contestarte el teléfono”… y me fui… subí los 4 pisos y contesté el teléfono; confirmé los datos y les pedí que me guarden el cargo porque estaba tarde para mi reunión, pero más que eso, no quería regresar porque les reventaba el kiosco.

Por mi santa mare que ni a Efraín Aguilar se lo podría ocurrir una situación así para “Al fondo hay sitio”. Con esto compruebo una vez más que la realidad supera a la ficción. Yo entiendo el tema de los procedimientos y de que hay que respetarlos, pero también hay que tener CRITERIO para manejar situaciones particulares como una empresa de 2 personas que prácticamente no tiene oficina. Una vez más es una vergüenza y se llega al absurdo en cuanto a atención al cliente en estas instituciones y en muchas otras (Que me da pie para contar en el siguiente blog… ¡Los voy a destruir!)

Solo quedaría agregar que TODAS las empresas mejorarían su servicio y aumentarían la satisfacción de sus clientes, y por consiguiente, sus ventas, si tan solo le destinaran los mismos recursos de su gestión de cobranzas (Que para eso si son buenos) y se lo dedicaran a mejorar sus servicios y tiempos de respuestas para sus clientes… nosotros… el usuario final. 

Me voy a acordar de ustedes… ¡Cuando sea presidente!



He dicho!


Kausachun Perú.- Les pido a todos por favor que no se dejen pisar el poncho… el que no llora no mama… así que cuando tengan un problema con cualquier entidad financiera o cualquier empresa en general… ¡Quéjense! No solo pidan su libro de reclamaciones (Que por ley se los tienen que dar), sino también vayan a Indecopi, Osiptel o a la entidad reguladora que le corresponda. Solo así podremos lograr que se mejoren los servicios de todas estas grandes empresas abusivas.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(21 de Febrero del 2013)

lunes, 18 de febrero de 2013

NO SE si decirte “NO SE”

Hace un buen tiempo estuve filosofando (o sea, quemando mal…) sobre lo importante que es aprender a decir NO (http://kikin-rispa.blogspot.com/2010/08/no-me-digas-no.html). De igual forma, cuando ya lo tienes aprendido, te lo pueden decir a ti y comprendes que la otra persona está en todo su derecho. Nadie se pica, nadie se resiente, las personas mantienen la amistad, el cariño y el respeto. 

Hace poco me hicieron reflexionar sobre una prima cercana que tiene esa palabra y quise darle oportunidad de hacerse famosa (todo un ferrando de las palabras jeje). Se las presento, es la palabra “NO SE” (Bueno digamos que es como una palabra compuesta, así como el apellido compuesto “Luna Victoria” jeje).

Esta palabra… ok, frase… evoluciona a través del tiempo. Cuando estaba chibolo, allá por mis épocas de “cintura de huevo”,  era mi frase favorita para que no me caiga “goma”; así cuando mi mamá preguntaba: “!¿Quién rompió el fluorescente?!”, yo respondía: ¡NO SE! (Aunque obvio había sido yo)

En la época del colegio empiezas a descubrir la importancia de los códigos de “honor” y no convertirte en el “tira dedo” del salón; recuerdo cuando un profesor encontró un papelito sospechoso en el piso cerca de mi sitio (que obvio sabía de quién era), y cuando me preguntó de quien era, dije: ¡NO SE!

Ya en la universidad , sin duda el ejemplo que más recuerdo es del que más aprendí. Ese salón del segundo piso de mi facultad me enseñaría que si en verdad no sabes algo, antes de quedar como “floro monse”, es mejor ser sincero y decirlo. A muchos les parecerá descabellado pero eso lo aprendí frente a mi jurado durante mi examen de grado. Es más, para las personas que lo presenciaron, pensaron que ese era mi fin… Pero no lo fue. En un examen de grado probablemente te hagan más de 30 preguntas. Luego reflexioné sobre lo ocurrido y entendí que siendo alumno, por más que estudies, nunca te vas a saber todas las respuestas (A menos que seas Sheldon Cooper). 

Recuerdo claramente que me preguntaron si sabía cuál era el valor de la remuneración mínima vital (RMV) en los países de Latinoamérica. Traté de “meter floro” y explicar que la RMV consistía en los productos mínimos básicos con los cuales una familia podría vivir y se componía de alimentos, comida, vivienda… “¡Alto!” – Me cortaron. “No le hemos preguntado cómo se conforma sino cuál es el valor monetario”. Entones entendí que ante tres jurados con más de 20 años de experiencia laboral, meter “floro” estaba de más. Lo que siguió es lo que muchos considerarían suicidio. Tomé aire, ajusté el asterisco y dije: ¡NO SE! Lo más chistoso de todo es que ni siquiera estaba nervioso, lo dije con mucha naturalidad porque efectivamente no sabía, y no me parecía que debía saberlo todo. Además, “es mejor morir conchudo, que morir cojudo”. Como si fuera poco, me increparon: “¿Y no cree que debería saberlo?”. A lo cual respondí: “Bueno sí, pero no alcancé a investigarlo, lo voy a revisar”. 

De ahí en adelante esta experiencia me valió para comprender que la sabiduría es inversamente proporcional a la ignorancia. ¿Ah? ¿Kikin, estás con sueño? ¿Estás en drogas? ¿Estás poseso? “Calma calma que no panda el cúnico”… Para los que saben es algo filosófico. Mientras más aprendes, más te das cuenta que menos sabes… Como diría mi “primongolo”: “aaahhh, los cagué” jajaja. Es que es así, mientras más aprendes, más estudias, más investigas; más te das cuenta que no sabes. Por tanto no tiene nada de malo decir ¡NO SE!, pues solo los arrogantes piensan que saben todo.

Pero como comprenderán por lo que dije líneas arriba, hay personas que no están preparadas para recibir el ¡NO SE! (así como para que les digan NO). Hay personas que no han tenido la oportunidad de tener este aprendizaje y no comprenden que es válido (Dependiendo del caso). No es que no quieras responderles o que no te importe… todos pasamos por ese momento en que no sabemos qué hacer y como siempre aconsejo en esta situación: “Cuando no sepas que hacer, es mejor no hacer nada”. No porque sea mejor quedarte de brazos cruzados, sino porque es mejor no dejarse llevar por los impulsos, los cuales te llevan a cometer errores, y que pudieron ser prevenidos si tuviéramos CALMA en lugar de apurarnos por tener una respuesta. 

Por eso prefiero decir ¡NO SE!, a prometer algo que después no sepa si puedo o quiero cumplir. Tampoco podemos tener siempre las respuestas a todo, ¿no? A veces también decimos ¡NO SE! con la esperanza de que la otra persona te comprenda, te apoye, te de ánimos, te reconforte y te ayude a aclarar el panorama… en algunos casos puede ser hasta un “por favor, necesito tu ayuda para resolver esto”. Pero cuando las personas no comprenden el ¡NO SE!, se dejan llevar por sus miedos, sus inseguridades, su desconfianza, su afán de auto protección; y no son capaces de ver más allá de su egoísmo, y hasta te pueden dar la espalda. 

Duele, pero tampoco se les puede culpar por no haberlo aprendido (En los casos que sea por falta de conocimiento y no por falta de interés), no todos enfrentan la vida de la misma manera. Tal vez cuando les toque decir ¡NO SE!, comprenderán. Tal vez en ese momento tengan el chispazo y se den cuenta que ¡NO SE! no necesariamente significa “no me importa”, ¡NO SE! puede significar un “te necesito”. 

He dicho!


Pd. No tratemos mal al ¡NO SE!, por lo menos démosle el beneficio de la duda.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(18 de Febrero del 2013)

jueves, 14 de febrero de 2013

ODIO el día de "San Ridiculin"

Así es pueblo de Perusalmen, odio el día de San Valentín, día del amor y la amistad. Me tiene podrido. Me parece huachafo. Me revuelve el estómago ver cosas tan cursis y medio forzadas, y esto porque uno TIENE que afanarse en este día sino quedas como un anti romántico. Lo cual me parece absurdo.

Muchos me preguntaron por qué odio este día… “¿Porque no tienes enamorada?” (Ella es la pierde… ¡JA!), “¿Nunca te regalaron nada por este día?”, “¿Te sacaron la vuelta un 14 de febrero?”, “¿Te regalaron un peluche cursi?”, “¿Eres tacaño y no quieres regalar nada?”… Tantas cosas que pasan por la cabeza de la gente y que tienen que ver con mujeres… ¡Pues no! Vayan enterándose que a mí, casi siempre me han tratado bien, y sobre este día, o pensaban como yo, o las convencía de que era una ridiculez. 

La verdad es que son por varios motivos que no tienen que ver directamente con mis ex parejas o con malos momentos en una ex relación. No. Todo comienza en mi adolescencia. Tengo un vago recuerdo de verme a mí mismo, con una rosa en la mano, caminando por el “Parque del Amor”… Para que vean como es de poderosa esa imagen que no recuerdo ni a quien iba a ver ese día jajaja… no recuerdo si estaba con alguien o si estábamos en gileos… sólo recuerdo esa imagen mía, pululando por el parque, rodeado de tanta gente con rosas, peluches, globos, vendedores… Y pensé: “Soy un ridículo… estoy siguiendo al ganado. Estoy haciendo lo que todos hacen, porque todos lo hacen y no le encuentro sentido… yo siempre he sido original… esto no es para mí”. 

Desde ese momento se sembró esa semilla subversiva contra este día… en adelante no recuerdo haber hecho una huachafada similar… gracias a Dios. 

Pero no es el único motivo. Otra de las cosas que nunca olvido y que por eso odio este día es porque no llego a casa… “¡Buena matador! Sale el campeooonnn sale el campeooonnn”… bueno fuera, pero no (Por lo menos ese día, no jajaja).  ¿Saben que vivo en Chorrillos do Janeiro, no? (http://kikin-rispa.blogspot.com/2011/07/nueva-direccion.html). Bueno, para llegar a mi casa, tengo que pasar por nada más y nada menos que los dos distritos preferidos de la gente para atosigarse en este día: Miraflores y Barranco. Recuerdo muchas veces que este “fucking” día caía día de semana. Yo saliendo cansado de estudiar o trabajar, todo el día, con ganas de comer algo rico y luego tirarme en mi cama a descansar… ¡Pero no! ¡No podía! Porque ambos distritos reventaban de gente y el tráfico era insoportable… por ninguna pista podía llegar a mi casa en menos de dos horas… así que terminaba hueveando por algún lugar o cuando no me quedaba de otra, puteando a toda la gente desde el carro. 

Por último, dejé de ser borrego y antes de hacer lo que todos hacen, reflexioné en el tema y me parece ridículo que la gente se afane tanto por celebrar UN DIA “tan especial” y quiera llenarse de detalles y palabras bonitas hacia las personas que quiere… ¡Sólo por un día! Y los demás días, ¿Qué? ¿Qué pasa con los otros 364 días del año? ¿Realmente me preocupo de tener detalles con las personas que quiero? ¿O solo lo hago ese día porque TIENE que ser así?

Es bonito tener detalles con las personas a las que quieres, pero ¿Por qué tenemos que dedicarle un día especial para hacerlo? ¿No sería mejor hacer de cada día algo especial, cuando tienes a alguien a quien demostrarle tu cariño? Puede que la gente distraída o poco detallista necesite un día así para que lo recuerden… válido… pero ¿y tú? ¿por qué lo necesitas? ¿Acaso no te gusta que te atiendan, que te engrían, que te digan cosas bonitas? ¿Por qué no lo haces? ¿Y por qué esperar a tener un día particular para ello?

Por eso le digo NO al día de San Valentín. Porque no me parece correcto que se tenga un día programado para querer, para demostrar amistad, afecto, aprecio y/o amor hacia otra persona. NO necesito un día marcado en el calendario para tener detalles bonitos hacia mis amigos. NO necesito un día particular para decirle a la persona que amo que la amo, y tener un bonito detalle con ella. Esto es un trabajo diario y eso es lo que no entiende la gente. El cariño se demuestra desde que te levantas hasta que te acuestas, desde un hola, hasta un adiós, desde estar pendiente si está cómoda en la silla, o si tuvo el orgasmo más placentero de todos. Demuestra tu afecto día a día, no porque lo dice el calendario, sino porque te nace del corazón.



He dicho!


Feliz 14.- ¿Saben cuál ha sido mi mejor día de San Valentín? Hace más de 10 años, en una pollada por mi barrio, tomando chelas y cagándome de risa con mis amigos del barrio (Los Poshilgas). Ese ha sido el mejor 14 de febrero que he vivido porque fue honesto, fue real y fue con verdaderos amigos… y dudo mucho que se pueda superar. 


Kikin Rispa
(14 de Febrero del 2013)