Empezando el mes me llegaron 4 partes de matrimonio… ¡Mi miuro! La gente está loca, se siguen casando jajaja… la verdad que de pensar en matrimonio me enroncho jajaja. No es que tenga algo en contra del matrimonio ni tampoco porque no quiera casarme, lo haré… espero… tal vez… alguuun día jeje; pero por el momento, por los cambios radicales en mi estilo de vida y por los muchos proyectos que tengo entre manos (sociales, trabajo, libro, deporte, etc.), no está entre mis prioridades.
Además, es gracioso que absolutamente todos mis amigos que se han casado en los últimos seis años, cuando se toca este tema, con una parsimoniosa solemnidad, me ponen la mano en el hombro, me miran a los ojos con “nostalgia”, y me dicen: “Kikin… ¡no te cases!” jajaja. Después me dicen que sí es bonito el matrimonio y bla bla bla, pero que si lo puedo evitar, mejor jajaja. Y da que pensar porque algunos ya se han separado… y creo que es porque la gente ya no lucha sino que tira todo a la basura (http://kikin-rispa.blogspot.com/2012/10/matrimonios-desechables-sa.html)
Siendo un MCHQSR (http://kikin-rispa.blogspot.com/2013/04/macho-chorrillano-que-se-respeta.html), mi pareja tiene que ser una digna “Hembra que se Respete”. Si hasta ahora sigo soltero es porque soy demasiado exigente para escoger a una mujer que tenga el HONOR de ser mi enamorada (tranquilo pues partidazo jajaja). Como siempre he dicho, uno debe empezar por quererse a sí mismo y ya saben que me amo con pasión y con locura jajaja. Soy muy consciente de mis virtudes (y defectos) y sé que puedo hacer feliz a una mujer, por eso mismo es que “los últimos años” aprendí que para elegir bien hay que escuchar al corazón y decidir junto con la cabeza.
Puse énfasis en “los últimos años” porque me costó aprender. En mis años mozos me enamoraba dos o tres veces al año jajaja… por eso me decían que tenía “pajaritos en la cabeza”. Siempre he sido muy sensible (saooo) y por eso me dejaba llevar por las emociones, y cuando se me metía una chica entre los ojos solo podía sacarla de mi cabeza con una gran desilusión… Pero bueno, no es que haya estado mal ni bien, sino que era así, y creo que me sirvió de mucho para aprender de mí y para madurar, para darme cuenta que pasado el “click” inicial y por más que no deje de pensar en esa chica día y noche, para llevar una buena y sana relación se necesita mucho más que los sentimientos (Por eso las diez publicaciones que escribí entre agosto y octubre del año pasado, por si quieren revisarlas).
Tampoco es que todo lo aprendido me haga infalible; para muestra tenemos la relación que tuve el año pasado. Antes de estar con ella estuve más de tres años soltero (pero nunca solo jajaja). Me costó superar la penúltima relación que tuve y no quería saber nada de parejas; por eso también me volví más exigente, para no caer en los mismos errores. Me olvidé que se podían caer en nuevos jajaja. Por eso empecé esa relación en el 2012, porque después de todo el tiempo que me tomé para evaluar si era “lo que estaba buscando”, tomé la decisión de empezar y me convencí de que era la decisión correcta… durante tres meses jajaja.
No voy a entrar a detalle porque no sería de “caballeros”, solo puedo resumir lo aprendido. Para empezar, que por más analítico que uno pueda ser, definitivamente hay cosas que no veremos hasta que estemos “en la cancha”. Cuando sales con alguien es una cosa, cuando están de enamorados es otra… y de ahí novios, y de ahí casados… y de ahí divorciados jajaja. Por eso siempre hay un “riesgo” de que las cosas no sean como parecen y no hay forma de saber al 100% que esa ES la persona adecuada. Pero esos riesgos se asumen como parte de la relación y en todo caso, mientras más tiempo te tomes en conocer a alguien ese riesgo irá disminuyendo.
Contradictoriamente, hay gente que se enamora “a primera vista” y están felizmente casados… dichosos ellos… porque creo que cada vez es más raro tener tanta “suerte”… pero eso demuestra que en temas del amor no hay verdades universales, solo podemos guiarnos de lo aprendido, empezando por aprender de uno mismo, y tratar de tomar buenas decisiones, y si se toman malas, seguir aprendiendo. Como dice Bucay en su libro “Amarse con los Ojos Abiertos”, los problemas que veo en mi pareja son las proyecciones de nuestro propio “niñ@ herid@”. Y como dice Myss en “Anatomía del Espíritu”, seguirán apareciendo relaciones tormentosas (maestr@s) hasta que no aprendamos la lección. ¿No entienden? Lean esos libros pe’ jejeje.
Otra cosa importante que aprendí fue gracias a su familia y amigos, sobre la visión de otros de mi discapacidad y el haber tenido cáncer. Cuando empezamos la relación no faltaron los “peros”. Más de uno le preguntaba “¿estás segura?”, porque no es algo sencillo estar con alguien con una historia de salud tan complicada como la mía. Y aunque no me crean nunca me molesté por eso, lo entiendo, es más, antes de empezar la relación yo mismo le dije que tenga presente esos factores, que una vida conmigo no iba a ser fácil. De verdad que entiendo esas reacciones y por eso desde el principio fui claro con ella, así luego no habría opción a reclamos… guerra avisada, mata gente avisada. Lo único que no me gustó fue que la abuela le ofreciera un pasaje a otro país para que se olvide de mí… peor que novela mexicana jajaja… pero bueno, que se hace con gente de mente tan antigua.
Y eso me lleva a lo más importante que aprendí. Efectivamente mi vida no es igual a la de los demás, es doblemente distinta, porque de por sí ya soy bien particular por mi forma de pensar y de hacer las cosas, y si le sumamos la discapacidad, entonces realmente me vuelvo “un caso serio”. Por eso es que cuido mucho mis energías y las canalizo para realizar mis muchos proyectos. Mi desgaste físico, emocional y espiritual es dos o tres veces más fuerte… por eso no puedo estar con cualquier persona, tiene que ser alguien que me ayude y motive para seguir adelante y me dé inclusive de su propia energía para seguir con mi ritmo. No puedo perder el tiempo (así suene feo) con alguien que tenga muchos problemas no resueltos o que espera que todo sea bonito sin que existan problemas. Necesito a mi lado a una mujer madura, con las cosas claras y luchadora como yo, que no dude que “valgo la pena”, y que todo sacrificio va a tener una gran recompensa… de eso me encargaré yo… hasta que la muerte nos separe.
¡He dicho!
Siempre aclaro: Mi ex es una persona muy buena, de buenos sentimientos y siempre me trató muy bien, por eso es justo que lo deje por escrito… Solo que con el paso de los meses me di cuenta que aún no tenía las cualidades que he mencionado y por eso no seguimos juntos. Igual le tengo mucho cariño y espero le vaya bien en su vida. Yo… seguiré aprendiendo…
Kikin Rispa
(11 de Octubre del 2013)



