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domingo, 9 de junio de 2013

Se Hace Camino al Andar

1995. Estaba en 3ro. de media (hace poquito no más). Los dos años anteriores los pase con las justas y con 10.5 de conducta (Mi etapa de mocoso rebelde que no hace caso a nadie ni estudia por nada), y como era de esperarse mi señora madre estaba ligeramente preocupada y molesta jeje. En esos momentos extremos en que sacas de quicio a tu mamá, no sabes cómo ni cuándo ni dónde ni por qué ni quién, pero se averigua absolutamente todo de lo que pasa y no pasa en tu colegio y busca una forma de “ponerte en línea”. La respuesta a sus plegarias las tendría con la llegada del “Hermano” nuevo como tutor de mi salón (Estudié en el San Luis de Barranco, manejada por la Congregación Marista, por eso se les decía “Hermanos”… es la hermosa bandera Mariiistaaa…)

Este Hermano nuevo estaba organizando un “grupo juvenil” llamado “MARCHA” e invitaba un día sábado a todos los de mi año que quisieran ir “voluntariamente”. Mi señora madre, como quién pone a hacer algo los sábados al vago de su hijo, me dijo sutilmente: “Anda a ese grupo para que le hagas la “patería” al Hermano a ver si apruebas su curso” (Alucinen que era tan vago que jalaba religión jajaja). Uno conoce la mirada de su madre, tan dulce y tierna, y su mirada me decía: “si no vas, te saco la cun…”. 

Jamás hubiera imaginado que entrar a este grupo me cambiaría la vida, así de sencillo y maravilloso. Nos vendieron la idea de que podíamos ser líderes cristianos para América Latina… y yo compré la idea. No sería algo sencillo pero valía la pena el intento y de a pocos fui cambiando mi forma de pensar, sentir y actuar frente a mi propia vida, para poder reflejarla hacia los demás. ¡Semejante reto para un mocoso de quince años! Así que por este nuevo mundo de amor, paz, Cristo, Marcelino, grupo, guías, caminantes y demás; me di cuenta que no por las puras estaba ahí, que tenía que mejorar y que lo poco o mucho que consiga iba a ser producto de mi propio trabajo. 

Mi primer reto era pasar religión jajaja. Un proceso de mejora se empieza por pequeñas cosas para ir ganando confianza. A fin de año pasé religión y los demás cursos con las justas… ¡Hasta conducta! Pero como bien aprendí, cambios importantes en tu vida no se consiguen de la noche a la mañana. 4to empecé con otra actitud y me propuse estudiar… ¡y hasta me gustaba! Y termine con un promedio de más de 15 y en 7mo puesto, y pase de ser uno de los vagos a uno de los chancones del salón. En el último bimestre de 5to obtuve el 2do lugar en mi salón (¡ni yo la creía!). El mejor premio fue ver la alegría inmensa de mi madre… Realmente me sentí feliz de hacerla feliz, de que se sienta orgullosa de mí y de poder retribuirle de alguna manera todo el esfuerzo y sacrificio (y la paciencia) de esos años de rebeldía. 

Eso era un reflejo de los cambios que se iban dando por dentro. Aprendí poco a poco muchas cosas importantes sobre cómo ser una mejor persona y un mejor cristiano. Pero primero tuve que darme cuenta que era un chibolo que sólo pensaba en lo que yo quería. Sentí un vacío en mi pecho que me hizo dar cuenta que “me faltaba algo”, para luego sentir cómo esa fuerza divina iba invadiendo todo mi ser, al punto que realmente sentí que con “EL”, todo era posible. Me sentí bendecido.

Tengo muchos y muy lindos recuerdos de esos tres años que pasé en el grupo (3ro a 5to); de las reuniones, de los encuentros, de los retiros, los cambios, las “crisis”, de la gente que conocí, de las amistades que se forjaron, hasta del amor que brotó por ahí (sí sí, ustedes de esa época saben a quién me refiero jajaja). Acabé el cole sintiendo que “algo bueno había hecho”.

Al año siguiente, ya en la universidad, me invitaron cordialmente a ser “Guía” de los chicos de 3ro. No lo tuve que pensar mucho y acepté. Ahora me tocaba estar del otro lado y sin duda la experiencia fue distinta pero igual o más gratificante que la anterior etapa como “caminante”. Tenía que dirigir un grupo de chicos con la novedad de invitar a chicas (mi colegio era solo de hombres), organizar las reuniones, preparar el material, aplicar cosas aprendidas en ese mismo grupo y aprender nuevas para poder orientar a chicos no tan menores que yo. 

Fue un camino difícil, con varias trabas. Cometí varios errores en esos seis años que estuve entre MARCHA y pastoral… hasta en algún momento me botaron jajaja (Ya contaré sobre eso en otra publicación), pasando a conformar el grupo de los “excomulgados”… y bueno, yo también era joven e inexperto como “guía”. Luego regresaría por la puerta grande… Conocí chicos buenos de los cuales hasta ahora siento su aprecio y cariño, conocí otros guías de otros colegios con los que formé una familia “diáspora”, y que son verdaderos amigos. Pero dentro de todo me sentía feliz por seguir mí camino de líder cristiano, ahora formando otros futuros líderes, y que espero algo de esas enseñanzas se les hayan quedado.



Más de ocho años han pasado para tener contacto nuevamente con MARCHA. Fue una experiencia “alucinante” regresar al colegio, encontrarme con otros guías (aunque por ahí algunos “anticuchos” jajaja) y otros caminantes, pero con el mismo gran espíritu y la convicción de una gran misión encargada por el “Gran Guía” (Jesús): seguir formando líderes cristianos.

Me invitaron para compartir con ellos mi experiencia de vida por lo que me pasó a raíz del cáncer y mi operación de la pierna, y cómo estoy afrontando y saliendo adelante con mi vida, como yo la quiero, a pesar de esta gran adversidad. Tampoco dudé en aceptar esa invitación. No imaginé que iba a ser tan dramática mi entrada, casi de película jajaja… 

Todos estaban en un salón grande y les pusieron mi reportaje en Panorama (Parte 1 http://www.youtube.com/watch?v=Y6OLmq8v-7E y parte 2 http://www.youtube.com/watch?v=8e8jgOBDaM0), cuando terminó, apagaron las luces y los hicieron rezar con los ojos cerrados. Me hicieron entrar a oscuras y yo estaba en muletas, sin la prótesis… cómo les explico que casi no veía nada… pero el “señor” iluminó mi camino jeje. Llegué hasta el frente y me senté en una silla, y luego prendieron las luces…

Hubo muchas caras de sorpresas y más de uno se paró a mirar… un poco más y les digo “tóquenme que soy realidad” jajaja. Luego del shock, comencé a contar mi historia… tenía una hora que me parecía mucho, pero al final quedó corto para las muchas cosas que llevo dentro y que iban saliendo al verlos sentados ahí, donde alguna vez yo estuve… y me hubiera pasado tres horas más contándoles tantas cosas, que espero sea en otra oportunidad. 

Al final de la charla pasó algo que la verdad ni siquiera lo pensé: Se pararon para aplaudir. Saben que normalmente me gusta la peliculina, pero esta sensación era distinta. Luego vendría “la foto con Kikin”, y sentía que todos se amontonaban para estar cerca jajaja. Para terminar, lo más gratificante de todo, es que hicieron cola para acercarse a saludarme y felicitarme: “Tu si ah”, “tú eres”, “eres un ejemplo”, “que tal fortaleza”, “estas chapado” (jajaja no tiene nada que ver pero me dio risa la frase jajaja), y la mejor de todas, la de una chica, con los ojos brillosos y con una sonrisa mágica, me dijo “gracias, me has ayudado un montón” y luego me abrazó. 

Eso, sin duda, no tiene precio. Eso me hace entender que no es casualidad que a MI me haya pasado todo esto, sino que tenía que ser yo para estar donde estoy ahora, y pensando hacer todo lo que quiero hacer y conseguir, no solo por mí, sino también por todas aquellas personas que necesitan verse identificados y/o reflejados en alguien para ponerse de pie y creer que “querer es poder”. Eso se llama FE. La aprendí en todo este tiempo gracias a la bendición de Dios y a la gente he conocido, no de casualidad sino porque ese era el camino…



Así que este es mi mensaje final para estos nuevos chicos de MARCHA: tengan FE, FE en sus padres, a pesar que sienten que no los entienden, los aman más de lo que creen, más adelante lo comprenderán; FE en sus amigos, en sus verdaderos amigos, en que no los dejarán caer; FE en la vida, pues por más fea que se ponga, siempre podrá ser mejor, siempre y cuando ustedes quieran que así sea; FE en ustedes, que serán capaces de lograr lo que quieran siempre y cuando crean que ustedes pueden; FE en el amor, pues no hay poder más grande en el mundo; y FE en Dios, quien es la fuente de amor donde está todo lo que necesites saber, creer y sentir.


¡He dicho! 


La frase motriz.- “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” – Antonio Machado. Así sea con una pata, hay mucho camino por recorrer…

Asu Mare.- Gracias mamá por enseñarme a ser patero… Si no fuera por ti y por querer lo mejor para mí, no sería quien soy ni estaría donde estoy.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(09 de Junio del 2013)

domingo, 16 de septiembre de 2012

4 de 7: Tolerancia (Más me pegas, más te quiero?)

Acá si nos vamos a sacar la m… mugre. Vivimos acostumbrados a imponernos. Lo vemos en todos lados y empieza desde casa. Creo que todos nos acordamos en algún momento en que papá y/o mamá nos dicen “LO HACES PORQUE YO LO DIGO, Y PUNTO!”. Y desde ese mismo momento aprendemos que el mundo se afronta así, imponiendo ideas. Ojo, no estoy echando la culpa a los padres. Es tan válido pensar que con todo el amor del mundo que tienen a sus hijos (en su amplia mayoría), son seres humanos que también cometen errores como es este, en el que por cansancio, malestar, deudas, dinero, etc. están estresados y no tienen tiempo de explicar, así que “hazlo antes que te reviente la cara a cachetadas!”… y solo queda obedecer.

También pasa en el colegio, en donde la educación también se impone. Tenemos que aprender… no perdón, tenemos que memorizar… las tablas numéricas, las fechas de batallas, guerras mundiales, tabla periódica, los ríos del mundo, autores latinoamericanos y tantas cosas más; y si no “aprendes”, castigo, te pegan en casa, no hay vacaciones ni propina. Nos siguen imponiendo y no podemos decir “pero”, ni “yo quisiera”, menos “me gustaría”, no. Aprendes o aprendes, pasas el año sino, burro, repites. Si bien es cierto hay muchas cosas que debemos aprender casi forzado (como el día de la independencia) por obligación moral o por “cultura general”, es muy cierto que todos nos sentimos OBLIGADOS a aprender, en lugar de generar un deseo real de SABER. Esto puede cambiar en la universidad siempre y cuando no estés estudiando porque “tus papás te obligan”.

También pasa al ámbito laboral, en donde el jefe putea a sus empleados como le da la gana porque “es el jefe”, y como toda su vida ha sido “chancado”, así que ahora que tiene “poder”, es la oportunidad perfecta para “hacer justicia”, y trata a su gente como le da la gana en lugar de ser líder y guiar a sus colaboradores para lograr el objetivo común (Si alguien se identifica y necesita “Coaching”, me pasa la voz jeje). 

Lo mismo trasciendo al ámbito social, lo vemos con los serenazgos, policías, políticos, etc.; sin decir que todos son así pero sí muchos, lamentablemente, y vemos todos los días en las noticias como abusan de su poder y/o de su status,  y escuchamos la maldita frase que ya me tiene podrido: “Tú no sabes quién soy yo”… o lo que me da más pena aún, “tú no sabes quién es mi papá”… de tu papá voy a agarrar la correa para darte duro en el poto y enseñarte a que te hagas hombrecito, pequeño malandrín!

Entonces a lo largo de la vida existe esta falsa idea de “compensación” y buscamos  “hacer lo que nos han hecho”, desquitándonos de todos los males que hemos sufrido con quien podemos, en lugar de partir de la regla de oro: “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”.  

Sin querer queriendo hemos aprendido a abusar del otro y nos olvidamos que todos tenemos distintas experiencias, distintos procesos de aprendizaje, distintas familias, distintos hechos traumáticos, entre tantas otras cosas. Esta falta de “objetividad” se demuestra claramente cuando estamos en un dilema con otra persona, en especial cuando es nuestra pareja, y nos cerramos en lo que nosotros pensamos, creemos y/o sentimos y no admitimos que la otra persona, sin ser buena o mala, tan solo es distinta; y sin considerar que puede tener razón o no, si quiera en algo, lo que hacemos es cerrar orejas, ojos, cerebro y corazón, y sólo abrimos la boca para que expulse de lo más recóndito de nuestro ser, todos aquellos sentimientos negativos que escondemos dentro, dándolo con palo a la persona que tenemos en frente… que contradictoria y lamentablemente, suele ser la persona que más queremos. 

Curiosamente nos cerramos más con las personas que queremos más, se han dado cuenta? Pues con los mejores amigos nos decimos las verdades en la cara (y por eso la importancia de ser amigo de tu pareja! http://kikin-rispa.blogspot.com/2012/08/1-de-7-amistad-con-su-intro-mas.html). Pero  a nuestra pareja le escupimos en la cara, queremos imponernos, hacer valer a toda costa que YO tengo la razón y TU estás equivocad@. Pasa también por un tema de género, Marte Vs Venus, pero ya será para otro blog… 

Así que si seguimos viviendo de esta manera tan intolerante, vamos a tener muchas experiencias dolorosas en el camino, muchas peleas y discusiones, la mayoría sin sentido, con sus mandadas a la M… Suele pasar, casi siempre, pero todo eso se regula en el camino, mientras aprendemos a ser tolerantes con la otra persona, que tiene tantos defectos y virtudes como yo, y si yo pido que “me acepten como soy”, también debo “aceptar al otro como es”… 

Conclusión: Antes de abrir el pico, abre tu mente y corazón; acepta a la persona que tienes al frente tal como es, tan igual como distinto a ti, así que merece tu cariño y tu respeto. Y nunca te olvides de la regla de oro: “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”.

He dicho!


Pasamos a.- siguiente post… DIALOGO.


Vino de: (http://kikin-rispa.blogspot.com/2012/09/3-de-7-confianza-con-los-ojos-bien.html)


Kikin Rispa
Kikerispa2003@yahoo.es
(16 de Setiembre del 2012)

miércoles, 18 de abril de 2012

Muy pronto cruzaras grandes aguas

Hace 18 años colgué las tangas… oe que! Aguanta ps… ya se van para la cochinada… me explico: Desde que tuve 5 o 6 años hasta los 13 aprox. (Para los que me conocían en esa época era mi etapa de “cintura de huevo”) practiqué natación (como lo mencioné en “mi vida como hembrita” http://kikin-rispa.blogspot.com/2010/02/mi-vida-como-hembrita.html , haciendo el cherry respectivo jeje). Creo que es un consenso que es el deporte más completo que existe, seguido muy de cerca por la capoeira (desde mi punto de vista). Muy bonita época de mi vida, practicando un deporte excelente y haciendo nuevos amigos durante la infancia. Pero como les sucede a muchos, las cosas van cambiando así como las prioridades, acercándose el final del colegio y ya estudiando horas extras quedaba poco tiempo para el amado deporte… ok está bien, era gordo, nadaba bien pero no era rápido, nunca gane ninguna medalla, lo admito… pero me divertí mucho, viaje a varias provincias y hasta fue el debut del primer beso y la primera “enamoradita” jaaaaa (No voy a revelar nombres, no insistan jajaja). Pero bueno, dejando de divagar, luego de esos 6 u 8 años de vida acuática (y con mucho gusto como buen piscis), dejé este deporte, para bien o para mal, y me dediqué a otros deportes escolares como basket, vóley, futbol, hasta ping pong (sport bilis!)… terminando en la juventud mayor en la capoeira (Nago!). 

Hace 18 años colgué las tangas… de natación… y pase a las ropas de baño playeras y de cuando en vez metiendo una “chapoteada” en alguna piscina. Inclusive alguna vez tuve mi “morey” y hacía la finta de correr mis tubos jajaja… no llegaba ni a surfer de rio pero era el vacilón de meterte a la playa con tu tabla, manyas loco, ta que locazo uon… 

Hubo un intento fallido en la universidad de practicar de nuevo natación pero la mala orientación de un profesor que me mandó al desvío y la poca convicción de retomarlo, hicieron que no vuelva para insistir en participar… hasta que… hasta que… si! Tu! Beltran! Por tu culpa! Un dia X paseando por la universidad en medio de las “interfacultades”, me tuve que cruzar contigo cerca de la facu, ibas como loca corriendo por ahí (que raro no? Jajaja), te acercaste y me preguntaste: “Tu sabes nadar no?”… Es una de las pocas veces en la que mi orgullo y vanidad me juegan una mala pasada… “SI!”, respondí inflando el pecho… 15 minutos después tenía puesta una ropa de baño 2 tallas mas chicas que la mía y me estaba aventando en la piscina del AELU para sacar cara por la facultad de Administración y contabilidad, contabilidad y administración (Negro, jamás olvidaremos eas barra jajaja)

Me acalambré, trague 14 litros de agua con cloro, tenía los ojos reventados… y mi gran premio consuelo fueron tus palabras: “No importa que quedaras último, por participar tenemos puntos”. Mucho sacrificio? Mucho esfuerzo? Perensen… que falta la cerecita: abatido y acongojado salí de la piscina, con el rabo entre las piernas, para retirarme casi humillado…. Y de pronto… si! Tu! De nuevo! No era suficiente para ti, no, tenías que decir: “No te vayas! Falta una prueba, 50 metros mariposa! Nada por favor!”… WTF!!! Tu estas bien hue… Pero me conocías, maldita, sabías que no era difícil convencerme porque sabes que soy figuretti (como tu… comprenderás)… dicho y hecho… 10 minutos después me estaba aventando nuevamente a la piscina para morir hasta quemar la ultima braceada… literalmente casi me ahogo… entre braceada y braceada me quedaba un rato suspendido en el agua mirando esa luz brillante sin saber de donde provenía… hasta que casi sin aliento, vi la luz… digo, vi la pared… no podía creer que estaba a punto de llegar, la estaba consiguiendo, no importa en el último lugar porque “también daba puntos”. Siempre los tramos finales se hacen interminables, como si el pinche padre tiempo agarrara su reloj de arena y lo pusiera de costado para que vaya más lento… pero lo logré! Llegué! Vivo!  Ya estaba pensando salir e irme directo al “hueco verde” a celebrarme a mí mismo esa hazaña… hazaña por lo menos para mí… pero jamás hubiera imaginado ver tu cara casi con lágrimas en los ojos y con ganas de tirarte a la piscina para sacarme en brazos escuchado “we are the champions”, nunca hubiera imaginado escuchar: “Le ganaste a uno! Le ganaste a uno!”, repitiendo como loca jajaja. Yo solo podía pensar: “Que tal loser este ueon para haberle ganado…” O sea, no es falta de amor propio pero siendo realistas taba pal gato, no ganaba ni con aletas… pero así fue, le gané a uno, la facultad sumo puntos, sumado a mis aportes en basket, vóley y fulbito, yo creo que esa primera copa del 3er puesto ganada por primera vez en la historia de la facultad, debió por lo menos tener un papelito pegado con mi nombre en agradecimiento por casi perder la vida por la facu… pero creo que ni vi la copa… me la debes!!! 

Hace 18 años colgué las tangas de natación… solo tuve esos breves momentos de chapotazos en piscinas, algunos casi a la fuerza, y varios playazos desde la Herradura, pasando por Punta Hermosa y llegando hasta “Eicha”. Siempre la relación con el agua y en especial el mar ha sido especial, tanto así que definitivamente tendré mi casa de playa… cuando sea grande jejeje… algún día… 

Un lazo difícil de romper y que por circunstancias de fuerza mayor volvió a tomar bríos, y es que “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”, y uno que está feliz dando saltos mortales y patadas circulares, no se imagino que tan rápido pueden cambiar las cosas. Hace 2 años haciendo equilibrio parado de manos, hoy haciendo equilibrio sobre una pierna; definitivamente cambios hubieran, hay y habrán, en muchos aspectos. Pero solo haciendo un check list por los deportes mencionados, rápida y fácilmente resolví mi dilema: “Cuál de estos deportes es más sencillo realizar con una pierna? a) natación, b) futbol, c) basket, d) vóley, e) ping pong o f) capoeira. Más fácil que pregunta de examen de admisión de la de Lima (sin picarse, soy Católica! Jajaja). Pues obvio no? Así que un sport bilis como yo tenía que dar trámite rápidamente a reordenar mis prioridades y mantenerme en actividad física pues el cuerpo lo pide, el cuerpo lo necesita, el espíritu lo desea… y los pinches rollos no esperan! Listo, no había más vueltas que darle, al recuperarme de la amputación, el cáncer, la quimio y efectos secundarios (hasta cuaternarios), regresaría a mi elemento favorito!!!

Hace 18 años colgué las tangas de natación y estaba decidió a regresar. Se me hizo un poco largo pues me dedique 6 meses a celebrar mi recuperación y 1 mes más a celebrar mi cumpleaños… y bueno, motivos para festejar sobraban (http://kikin-rispa.blogspot.com/2012/03/5-buenas-razones-para-festejar.html, otro cherry jeje). Entre festejo y festejo había que practicar y probar mi nueva “aleta de Nemo” (Gracias warrior por la chapa… suuura), a ver como respondía, así que me la pasé todo el verano yendo a Caballeros. Menudo reto… la playa muy empinada y con olas que revientan cerca a la orilla… para machos!!!… y como buen macho peruano que se respeta, sin arrugar como las nenas, me metí al mar… no solo claro, porque de hecho tenía que entrar con muletas hasta cierta parte y luego dejarlas para llegar saltando hasta alguna parte donde me podía meter de clavado…gracias chicas por acompañarme y sacrificarse, sus revolcadas en la orilla no fueron en vano jajaja… yo entré y salí ileso de todas, con la satisfacción de haber nadado, movido la aleta, y re encontrarme de nuevo con mi amigo el mar.

Hace 18 años colgué las tangas de natación y luego de esas pruebitas, llegó el momento y lugar adecuado (Y el costo también jeje). Unas breves coordinaciones y listo, matrícula hecha, shopping de la indumentaria respectiva, y esperar el inicio de clases! 

Hace 18 años colgué las tangas de natación y ayer martes 17 de abril regrese a practicar este tan maravilloso deporte. Realmente que felicidad! Que satisfacción! Y qué emoción! Sentí una dicha tan grande como el domingo pasado cuando ganamos el clásico! (jajaja sin picarse, Fernández fue más!). Realmente fue un día pleno, un día que marca inicio a una nueva etapa, una etapa mojada de recuerdos y húmeda de emociones, pero cálida en la energía que se desprende de un corazón que late en cada brazada por disfrutar de algo que realmente me gusta, por comenzar a practicar de nuevo un deporte después de casi 2 años y por plantear nuevos retos que cumplir, demostrando que SI SE PUEDE… cuando se quiere. 

Hace 18 años colgué las tangas de natación y ahora que regreso al agua la corriente me trae una nueva pregunta: “Hasta dónde vas a nadar, Kikin?”… Hasta Japón? Nunca tanto… hasta donde llegar? Solo practicar por el placer de nadar o llevarlo más allá? Competencias? Olimpiadas para olímpicas? De Chorrillos a la Punta? Y dirán: “que exagerado…” Y respondo con mirada de desprecio 2012, y luego agrego: por qué no? El que aspira poco consigue poco… quien pone los límites? Si yo no me los pongo porque alguien me los va a poner? Ya no solo se trata de mí, se trata de algo más grande, más importante… se trata de una vida con propósito (Gracias Don Mario), y el propósito es demostrarle al Perú y Balnearios que una convicción de espíritu y un compromiso fundamental con todo tu ser y con los que te rodean te pueden llevar a lugares donde nunca imaginaste, a luchar por cosas que muchos no tuvieron el valor de hacer, a lograr objetivos que traspasan el horizonte lejano. Y todo donde empieza? En creer en ti y en querer hacerlo, solo eso, porque la capacidad de hacerlo la tenemos, solo que la mayoría de veces ni siquiera lo intentamos. 

He dicho!


Pd Como suele suceder en estos casos algo “curioso” pasó: Luego de mi natación me fui a un chifa (para recuperar energías jajaja) y como es costumbre en Madam Tusan (riquichichichimo!) nos dieron unas galletitas de la fortuna. Estaba a punto de reventar asi que lo guardé en mi “man purse”. De camino a casa iba pensando en todo esto, en hasta donde podía llegar con la natación, como podía marcar una diferencia sustancial con mi vida… llegué a casa,  me senté frente a la computadora, agarre la galletita y la abrí: “Muy pronto cruzarás grandes aguas. Prepárate”


Kikin Rispa
(18 de abril del 2012)