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domingo, 14 de abril de 2013

Calladito te ves más bonito

En el post anterior escribí sobre un futuro no tan lejano que espero no sea como lo describí.  (http://kikin-rispa.blogspot.com/2013/04/a-los-82-no-queda-nada-por-brincar.html) Como pocas veces espero equivocarme, no quisiera que ese futuro sea el que realmente le estemos dejando a nuestros hijos y nietos. 

Eso me hizo pensar en que hay que tener cuidado con lo que deseamos. Así como a veces pedimos de todo corazón que nos llamen de esa chambita nueva, a veces también podemos pedir con la misma intensidad que le pase algo malo a alguien… No es bueno, aunque muy humano. A veces se nos escapan cosas de la boca que luego que lo dijimos recién lo pensamos bien, y decimos “!uy, por qué dije eso!”, pero ya lo dijimos… y peor cuando se cumple como si fuera el peor hechizo de brujería. 

Hace poco hubo lluvias muy fuertes en Arequipa. Dentro de lo difícil de la situación mi primo “Richi”, que vive allá, entre bromas me dijo: “Todos bien primo, solo que mi cuarto está en el primer piso y se inundó… hace tiempo pedí una cama de agua y ahora se me hizo… aunque no era como lo pensaba”. Un poco cómico, efectivamente, y es bueno tomar a la ligera las pérdidas materiales pues solo son cosas, pero hace pensar mucho en la ligereza con la que a veces pedimos y en cómo pedimos las cosas… y peor cuando no son como las esperamos.

Mi penúltimo trabajo fue en una transnacional especialista en Recursos Humanos (Y no saquen de su mente este detalle que era en RECURSOS HUMANOS). Yo trabajaba en el local del Trigal (¿Ya saben cuál es? jeje) como jefe de una división, y sobre mí solo habían 2 gerentes que casi nunca estaban presentes pues el 80% de su labor era comercial. Así que más o menos por así decirlo, normalmente yo era el “papi” jeje. Nadie nos molestaba, estábamos “tranquilos”, sólo agobiados por nuestros más de 50 clientes que nos presionaban para cumplir con las fechas de entrega. Pero por lo menos no teníamos la presión de los gerentes y directores y, a pesar que no lo veían, yo y me equipo de trabajo nos manejábamos bien.

Pero como dice el dicho: “Todo tiene su final, nada dura para siempre”… Debido a varios problemas del área, generados por gente que ya no laboraba en ese momento, empezaron los chismes de que nos íbamos a mudar a la oficina principal; nos querían controlar, tener bajo la lupa, como si así fueran a solucionar los problemas que ni ellos entendían pero que a la vez “tenían que tomar cartas en el asunto”. A nadie le gustó la noticia, menos a mí, lo último que hubiera querido era regresar allá, así que en un momento de arrebato no se me ocurrió mejor cosa que decir: “Antes de regresar a la oficina principal… “¡PREFIERO QUE ME BOTEN!”

Dos semanas después llegó la orden de Gerencia General de mudarnos y no había vuelta atrás. Caballeros todos a empacar las cosas e irnos de regreso a la oficina principal. Todos llegamos con nuestras cosas para acomodarnos a un cuchitril que nos habían acondicionado… “¿Y cuál es mi oficina?”, pregunté inocentemente. “Acompáñame”, respondió mi jefe… y sospeché algo raro… Los 30 segundos que me demoró llegar a su oficina fueron suficientes para darme cuenta de lo que pasaba… Yo ya no tenía oficina. “La empresa ha decidido que ya no necesita de tus servicios”, me dijo. Se me vino el mundo abajo; con errores o no, yo había entregado mi vida a mi trabajo y a mi equipo, y de eso puede dar fe cualquier de las 10 personas que trabajaron directamente conmigo. No me parecía justo ni me dieron opción de conversar, tampoco era la forma más decente de hacerlo, pero no le importó mucho a la Gerencia, debían “solucionar el problema”, y cómo es típico de la empresa peruana (Por más trasnacional que sea), la primera salida siempre es botar a alguien. Y fui yo. 

Dos horas después y media botella de pisco en el hígado, resignado me retiré de la empresa con varias lecciones aprendidas. La primera fue que nadie tiene un puesto de trabajo comprado por más que le vendas tu alma; y lo segundo que a veces hay que tener cuidado con los comentarios… pues para bien o para mal, se me cumplió mi deseo… 

Lo que me deja con la conciencia tranquila es saber que entre mi equipo de trabajo hubo lágrimas cuando les dieron la noticia que “me invitaban al retiro”, y luego saber de boca de cada uno que no estuvieron de acuerdo con la decisión; a tal punto que hasta ahora, porque somos amigos, en cada borrachera, entre copas y abrazos, me repiten su lealtad una y otra vez… “Kike, tu siempre ponías el pecho por nuestras cagadas y eso vale mucho”. Claro que vale mucho, me valió mi trabajo, pendejos jajaja; pero lo haría 100 veces más. Así que señores Gerentes, en lugar de tirarse la pelota (porque uno me decía que la decisión la tomó el otro), piensen si esa lealtad alguna vez la consiguieron de sus subalternos… 

Otra fue en la Capoeira. Siempre admiré a las personas que podían hacer saltos mortales, realmente marcaban la diferencia. Empecé a practicar este maravilloso deporte en Nago (http://www.capoeiranagoperu.com.pe/) en el 2008 y para el 2010 cumplí mi gran sueño: hacer el salto mortal (https://www.facebook.com/photo.php?v=387289581385&set=vb.41754062433&type=3&theater). Pero una vez más tuve que abrir mi bocota: “Después de esto, ya me puede pasar cualquier cosa, no importa si no lo vuelvo a hacer, ya me realicé deportivamente”. En menos de un año me cortaron la pierna por el tumor cancerígeno jajaja. RE PLOP. 

Por eso digo, hay que tener cuidado con lo que se desea, sobre todo cuando no son deseos tan buenos, así sea con uno mismo. Creo totalmente en el karma y en el poder de la atracción, y que todo lo que haces se te vuelve a ti multiplicado; entonces procuremos siempre rodearnos de buenos deseos, para todos, hasta para los que nos desean el mal, porque si tú les deseas lo mismo, te va a pasar lo mismo; pero si les deseas el bien, rompes el círculo vicioso y de hecho que te van a pasar cosas mejores. Limpiemos nuestro espíritu, llenémoslo de cosas positivas y más temprano que tarde, cosas positivas nos pasarán a nosotros.



He dicho! 


PD. Como diría la "White": “Calladito te ves más bonito”


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(14 de Abril del 2013)