Mostrando entradas con la etiqueta eso no da plata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta eso no da plata. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de septiembre de 2013

Cuando Sea Grande Quiero Ser…

- “Mami, mami… ¡cuando sea grande quiero ser astronauta…!”
- Ay hijito, si te mareas mirando por la ventana como vas a ser astronauta… porque mejor no eres ingeniero, eso da plata…”

Antes de que vayan con el chisme a mi mamá, esto es un caso hipotético, no es algo que ella me haya dicho… yo escogí mi carrera y ni mi ami ni mi api sugirieron o se interpusieron a mi decisión. No solo es la carrera que yo quise estudiar sino también es la que me gusta; me gusta mi chamba, me gusta lo que hago… sin embargo nunca dejo de pensar en las muchas conversaciones que he tenido con amigos de mi facu y de muchos escuché, al terminar la carrera, “no sé si esto es lo mío”. Peor aún, que luego trabajando, otros comentan que “no me gusta lo que hago… pero ni modo”.

Me da mucha pena por cómo está funcionando la estructura familiar, educativa y de toda la sociedad, totalmente anti YO. Pensemos un poquito (sano ejercicio): Nadie es igual a nadie; ni los gemelos, que pueden ser iguales de cacharro pero cada quien tiene su personalidad. Pueden existir patrones comunes, como por ejemplo si creen en los signos del zodiaco, yo como buen piscis soy romántico, soñador, sociable, etc. (Bótate más pe… jajaja); o de repente el perfil típico de la “uona” que estudió en el V.M. que ya sabemos cómo es… jeje. (Excepto claro mis amigas que no encajan en ese perfil, son las “ovejas negras” de ese colegio jajaja). 

Sin embargo el colegio militariza la educación. Aún ahora con tanto modernidad y enfoques multidisciplinarios usados hasta en la medicina, en los colegios aún se mantiene la estructura paporretera, en la cual el alumno escucha al profe, lee el libro, se memoriza la lección y luego examen. Cero creatividad, cero iniciativa, cero libertad de expresión. ¿Dónde queda el arte? ¿Dónde queda la música? ¿Dónde queda la danza? Actividades a las que se le dedican 5% del horario de clases, y esto es, si no es relegado solo a las actuaciones de los figurettis y/o pateros. Cuando toda la historia de la humanidad está llena de estas bellas manifestaciones del alma.

¿Por qué nos cegamos y seguimos en lo mismo? Lo sabemos, todos somos distintos y tenemos habilidades distintas. Algunos son buenos para el deporte, otros para los números, otros para las letras, otros para el arte… Ojo, no digo que no se deba enseñar matemáticas, ciencias naturales, química, etc.; todos debemos aprender todas estas materias para tener una formación integral, pero creo que se debería buscar el desarrollo de competencias en los niños según sus habilidades y gustos. ¿No suena lógico?

Sin embargo nos comportamos ilógicamente; tenemos bien grabado en el cerebro como quien pone un código de acero caliente en el lomo de la vaca, la idea de que las carreras mal llamadas “no tradicionales”, al final “no dan plata”. Y esta cochina y sucia frase dicta el destino de muchos jóvenes en este país (e imagino que en muchos más, sobre todo en Latinoamérica), condenados a la frustración, mediocridad y falta de convicción por obligarlos a hacer algo que no quieren. ¿Pero qué puede hacer un joven de 17 años ante la presión sicológica/económica de los padres? Como afrontar un “si no estudias derecho decepcionarás a toda la familia” o “yo pago tu carrera así que estudias administración, contabilidad o economía… tú eliges” (jajaja con cachita encima…). Los ponen casi casi en un callejón sin salida, y casi todos deben bajar la cabeza y aceptar “está bien papá”.

Luego se quejan del hij@ vago que tiene bajas notas, jala varios cursos y hasta lo botan de la universidad. Viene más reproches y manipulación: “¡Carajo, el sacrificio que tengo que hacer para que estudies y tu paras jalando todo! ¿Crees que me regalan la plata?” Seguro que varios ya han tenido un flashback jajaja. Pero es la pura verdad, así funciona, y entre más amenazas y frustraciones uno debe terminar la carrera o pelearse con la familia para “hacer lo que uno quiere”. Qué triste… 

¿Por qué obligarlos a hacer algo que no quieren hacer? ¿Por la cochina plata? ¿Para asegurar el futuro del hij@? ¿Dónde quedó el “haz lo que te haga FELIZ”? ¿No está en la naturaleza del ser humano ser feliz? Yo estoy convencido de algo y espero que los que tengan hijos en colegio lo consideren por lo menos 1 minuto: “El que hace lo que le gusta, está condenado al éxito” (proverbio kikino). Acuérdense de mí… Kikin sa-be… jejeje. ¿Y saben por qué lo digo con tanta convicción? Porque la persona le gusta hacer las cosas para las que tiene habilidad natural, le gusta y disfruta haciéndolas… tiene PASIÓN… y todo lo que uno hace con pasión sale bien, así tengas que romperte el lomo, pero disfrutas haciéndolo; sin reproches, sin dudas, sin tragos amargos… 

Las últimas dos semanas asistí a dos eventos de amigos a quienes respeto y admiro mucho por su convicción de hacer lo que les gusta, lo que les apasiona, fuera de lo tradicional; y veo con mucha felicidad que se están abriendo camino en un país donde, en palabras de Pedro Suarez Vértiz, “en el Perú no podemos darnos el lujo de ser bohemios”. Una linda y maravillosa amiga tuvo una exposición de arte visual fotográfico digital (¿¿¿washanwer???) “Ciudad Estéreo” (https://www.facebook.com/events/121328771369387/) y un amigo, que dejó la vida empresarial, tuvo la presentación de su libro “Las Horas Imperfectas” (https://www.facebook.com/60imperfectas). 

No me queda más que felicitar a ambos por tener los huevos (bueno, ella, ovarios jeje) de hacer lo que su corazón les dice que es SU camino y no dudo que les aguardan grandes éxitos; y espero que de este ejemplo los padres con hijos aún en colegio, se preocupen no solo por brindarles una buena educación sino también respetando su VOCACIÓN, para lo que son buenos y eso los hará felices. Es absurdo pensar que todos hemos nacido para ser gerentes de grandes compañías, por favor, bórrenlo de sus cabezas. Cuando alguien hace lo que le apasiona, sea lo que sea, encontrará la forma de vivir bien y feliz, en lugar de sobrevivir “ganando plata”.




¡He dicho! 


Auspicios Ad Honorem.- Por si acaso mis amigos no me han pagado nada para hacerles cherry jajaja… lo hago con todo gusto porque se lo merecen, por seguir su pasión, por hacerlo excelentemente bien y porque para eso, estamos los amigos. Bueno pero si me quieren invitar un almuercito o unas chelas, no me opongo jajaja.


Kikin Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(01 de Setiembre del 2013)